La Fiscalía y la Policía de Investigaciones desbarataron una sofisticada red financiera ilícita vinculada al Tren de Aragua, la cual logró lavar 75 mil millones de pesos durante un período de tres años. El operativo, denominado "Operación Tokio", dejó al descubierto el profundo nivel de infiltración de la organización criminal en el sistema bancario nacional.
La gravedad del caso aumentó tras confirmarse la formalización de una nueva ejecutiva bancaria de nacionalidad venezolana, de 45 años, quien se desempeñaba como trabajadora externa de BancoEstado. Esta detención se suma a la del ejecutivo de Banco Santander, José Carlos Pérez, consolidando la preocupación de las autoridades por el acceso del grupo delictivo a las estructuras financieras formales.
De acuerdo con los antecedentes policiales, la mujer formalizada poseía un historial como contrabandista de automóviles y mantenía una relación sentimental con uno de los líderes de la organización en el país.
El teléfono clave y la caída de "Barbie"
Audio de "Barbie": "Ahorita agarramos una administración, entonces lo agarré yo y saqué a todas las chicas que estaban allí".
El avance de la indagatoria penal logró conectar diversas líneas investigativas, nombres y ubicaciones geográficas a partir del análisis de evidencias tecnológicas. El nexo con el ejecutivo de Banco Santander, José Carlos Pérez, se estableció mediante el peritaje de un teléfono celular abandonado en una parcela tras una balacera registrada en la comuna de Lampa.
El dispositivo pertenecía a Bárbara Hernández, conocida dentro de la organización criminal como "Barbie", una mujer de nacionalidad venezolana que ostenta una alta jerarquía en las células operativas que componen el Tren de Aragua en el territorio chileno.
Los registros telefónicos a los que accedió 24 Horas permitieron a los persecutores comprobar que Hernández operaba activamente de manera encubierta, infiltrándose como productora en eventos y fiestas nocturnas de diversas comunas de la Región Metropolitana.
Audio de "Barbie": "Pero si hay varias chicas, yo pago 8.000 y, este, cuando lleguen los clientes, o sea, depende de la actitud de ustedes, si ustedes se ponen a bailar y comparten y son coquetas y esas cosas, yo les doy 15.000 de asistencia".
Extorsión en el barrio Bellavista y nexos internacionales
Las conversaciones interceptadas detallan cómo la organización criminal coordinaba sus operaciones en el barrio Bellavista, donde ejercían violencia extrema y extorsión contra locatarios y arrendatarios comerciales. El grupo delictivo exigía pagos forzosos mediante amenazas directas, actividades ilícitas que se extendieron por un lapso mínimo de tres años en el sector bohemio.
Los peritajes de la Operación Tokio demostraron que la cúspide de esta estructura financiera la lidera Carlos Gómez, alias "Carlos Bobby". El peligroso delincuente se encuentra vinculado directamente a causas por homicidios y torturas en Chile.
Pese a estar recluido en la cárcel de alta seguridad La Picota, ubicada en Colombia tras su captura en dicho país, los informes policiales ratifican que "Carlos Bobby" continúa emitiendo instrucciones directas para coordinar los movimientos de la red criminal en Chile.