El caso de Mariana Sepúlveda sumó un emotivo momento luego de que el hijo de Ghislain Quiroz, quien confesó haber cometido el crimen de la joven desaparecida en 2008, se acercó a la familia y pidió perdón.
Según LUN, el joven Patrick Quiroz Álvarez (24) se encontró con Isaac Sepúlveda, hermano de Mariana, a quien conocía desde pequeño. Ambos fueron amigos durante su infancia, cuando sus familias eran vecinas en Conchalí.
“El hijo de este muchacho le pidió perdón a mi hijo Isaac” (...) Isaac le dijo que esté tranquilo, que no es su culpa”, relató Luis Sepúlveda, padre de Mariana, a LUN.
Mientras que Marta, la madre de Mariana Sepúlveda, declaró: "No puede asumir la culpabilidad de su padre. Nos abrazó y fue emocionante porque tiene una bondad muy grande como hijo de acercarse a la familia”.
El encuentro se produjo en medio de la conmoción generada por la confesión de Ghislain Quiroz, quien acudió a Carabineros y aseguró haber dado muerte a Mariana Sepúlveda, quien desapareció el 29 de agosto de 2008, cuando tenía 19 años.
Un vínculo que se remontaba a la infancia
De acuerdo con los antecedentes entregados por la familia, la relación entre Isaac y el hijo de Quiroz comenzó cuando ambos eran niños. Las familias vivían en el mismo sector de Conchalí y los menores compartían y jugaban juntos.
Por eso, el reencuentro adquirió un significado especial para la familia Sepúlveda, especialmente después de que Quiroz confesara su participación en la desaparición de Mariana Sepúlveda tras casi 18 años de incertidumbre.
Luis Sepúlveda también destacó la reacción de su hijo ante el acercamiento y señaló al mismo medio que como familia se sienten orgullosos de haber criado a sus hijos “sin rencor” y “sin odio a nadie”.
La confesión que reactivó el caso
La confesión de Quiroz permitió reabrir una investigación que durante años buscó establecer qué ocurrió con Mariana Sepúlveda.
El hombre sostuvo ante Carabineros que había cometido el crimen y entregó antecedentes sobre lo ocurrido. A partir de su declaración, se realizaron distintas diligencias para intentar corroborar su relato y establecer qué pasó con la joven.
Sin embargo, la confesión por sí sola no significa que exista una condena judicial. De hecho, el hombre quedó en libertad luego de que el tribunal determinara que el delito se encontraba prescrito, resolución que fue cuestionada por la Fiscalía.
Mientras continúan las acciones judiciales, la familia de Mariana Sepúlveda mantiene la esperanza de conocer finalmente toda la verdad sobre lo ocurrido con la joven.