El Gobierno activó un plan de contingencia laboral ante el sistema frontal que afecta a diez regiones del país bajo Estado de Emergencia Preventiva. Las autoridades recordaron que la legislación protege a quienes se vean impedidos de asistir a sus puestos.
La Dirección del Trabajo (DT) recalcó que las empresas deben adoptar de forma obligatoria todas las medidas de seguridad para sus dotaciones. Esto incluye la paralización de faenas si las condiciones climáticas representan una amenaza directa para la integridad física de los operarios.
En caso de rutas cortadas o colapso del transporte público, las ausencias o atrasos estarán debidamente justificados. La normativa vigente prohíbe explícitamente aplicar descuentos salariales o cursar despidos bajo estas circunstancias excepcionales de fuerza mayor.
“Nadie debe arriesgar su vida o su salud por llegar a trabajar. Cuando las condiciones permitan continuar trabajando de forma segura, es el momento en que debemos hacerlo, no antes”, señaló David Oddó, Director Nacional del Trabajo.
Por su parte, el Ministerio del Trabajo y Previsión Social coordinó el despliegue de equipos fiscalizadores para asegurar el cumplimiento de la norma. Las sucursales de la DT recibirán denuncias de forma digital para agilizar las inspecciones en terreno.
La autoridad laboral enfatizó que las suspensiones de jornada no eximen el pago de remuneraciones. Aquellos empleadores que obliguen a realizar funciones sin condiciones básicas de seguridad arriesgan severas multas de carácter gravísimo.