La movilidad laboral se ha consolidado como un factor crítico para la seguridad y salud de los trabajadores en Chile.
Así lo demostró la Encuesta de Movilidad de Mutual de Seguridad 2025, un estudio que consultó a cerca de 3.000 trabajadores a nivel nacional.
Los resultados revelaron una cruda realidad: el medio de transporte elegido determina no solo la demora para llegar al puesto de trabajo, sino el tipo de peligro específico al que se exponen las personas en el trayecto.
Este diagnóstico coincidió con un preocupante panorama vial. De acuerdo con cifras de Carabineros, durante el año 2025 hubo 73.083 siniestros de tránsito en el país.
En este escenario, los accidentes graves mostraron un alza en casi todas las categorías entre 2024 y 2025: los incidentes en automóviles y camionetas aumentaron un 17,6% (de 580 a 682 casos), mientras que en bicicletas y scooters subieron un 13,1% (de 643 a 727). Sin embargo, las motocicletas se mantienen como el transporte más crítico, sumando 1.117 siniestros graves y 18 víctimas fatales en 2025; estadísticamente, una moto tiene 27 veces más probabilidades de protagonizar un accidente grave que un automóvil.
"Los trayectos laborales son parte relevante de la experiencia diaria de los trabajadores y deben ser considerados dentro de una mirada preventiva integral", explicó Luis Stuven, gerente de Seguridad Vial de Mutual de Seguridad.
Tipo de transporte define riesgo
El estudio identificó una marcada división en la percepción del peligro según el tipo de transporte utilizado. Quienes se desplazan en vehículo particular (85%) o en transporte corporativo provisto por sus empresas (88%) concentran casi toda su preocupación en los siniestros de tránsito.
El panorama cambia radicalmente en el transporte público. Aunque un 41% teme a los accidentes viales, un 38% apunta a la inseguridad ciudadana y la violencia como su principal amenaza, una cifra que triplica al 12% registrado entre los usuarios de automóviles. Esto impacta directamente en la sensación de bienestar: solo el 47% de los usuarios de micros o Metro declara sentirse seguro en sus viajes, en contraste con el 81% de quienes usan transporte de empresa y el 65% de quienes viajan en auto particular.
El factor tiempo y las brechas regionales
La duración de los trayectos sigue siendo un problema estructural en el país: el 75% de los trabajadores demora más de 25 minutos en sus recorridos habituales, y más de un 28% (casi 1 de cada 4) tarda sobre una hora por sentido. El estudio demuestra que a mayor tiempo de viaje, menor es la sensación de seguridad (55% contra un 77% de quienes viajan trayectos cortos).
A nivel territorial, las diferencias son profundas:
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Región Metropolitana: El 84% de los trabajadores tarda más de 25 minutos, debido a que el 46% depende del transporte público.
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Región de Valparaíso: El 77% supera los 25 minutos de viaje.
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Región del Biobío: Solo el 59% tarda más de 25 minutos, explicado porque en el sur (al igual que en O'Higgins) más del 58% se mueve en transporte privado.
No obstante, los datos de la Mutual de Seguridad encienden las alarmas en la zona sur, ya que es el territorio que concentra la mayor incidencia de siniestros graves y fatales.
Género, edad y horario: Los nuevos focos de riesgo
La encuesta también arrojó importantes sesgos demográficos y ambientales que destruyen la idea de una movilidad uniforme:
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Brecha de género: Mientras el 68% de los hombres se siente seguro viajando, en las mujeres la cifra cae al 49%, explicado en parte porque ellas utilizan más el transporte público (46% vs 29% de los hombres).
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Edad: Los menores de 30 años son los más afectados por situaciones de violencia y acoso (24%), mientras que los mayores de 60 años registran los mayores índices de riesgo por caídas y resbalones (13%).
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El horario: Los turnos de madrugada son una zona roja de percepción de peligro; el 27% de los trabajadores se siente inseguro a esas horas, casi el triple que durante el día.
Ante este escenario, Luis Stuven enfatizó que las empresas deben abandonar las estrategias rígidas. "Las medidas preventivas deben considerar las distintas realidades de los trabajadores: cómo se trasladan, en qué horarios lo hacen y qué condiciones enfrentan durante sus recorridos. Esa información permite diseñar acciones más pertinentes y efectivas desde las organizaciones", concluyó.