El robo de un Cristo de bronce de unos 50 kilos desde el mausoleo de la familia Mondino, en el Cementerio Católico de Santiago, volvió a encender las alertas por la protección del patrimonio. La pieza, avaluada en al menos $10 millones, fue sustraída entre el 10 y 11 de abril, dejando solo dos dedos adheridos a la base.
Tras el hecho, integrantes de la Comisión de Vivienda, Desarrollo Urbano y Bienes Nacionales solicitaron investigar la eventual existencia de organizaciones dedicadas a sustraer y comercializar piezas patrimoniales.
Piden investigar eventual red de robos
Ante estos antecedentes, la diputada Lilian Betancurt solicitó información al Consejo de Monumentos Nacionales, el Consejo de Defensa del Estado, la Policía de Investigaciones y la Subsecretaría de Prevención del Delito.
La solicitud busca conocer las medidas adoptadas tras el robo:
“Estamos hablando del robo de una pieza patrimonial desde un recinto declarado Monumento Histórico. Necesitamos saber si existen redes dedicadas a sustraer y comercializar este tipo de elementos y qué medidas están tomando las instituciones para evitar que estos hechos se sigan repitiendo. No podemos reaccionar solo después del robo, tenemos que prevenir y proteger nuestro patrimonio”, sostuvo Betancurt.
La preocupación también se extiende a otros espacios. Durante mayo, el Consejo de Monumentos Nacionales constató cortes y sustracción de piezas de bronce en la Fuente Alemana del Parque Forestal, mientras que también se denunciaron daños y robos en el Monumento a los Héroes de Iquique.
Además, existen antecedentes históricos de piezas desaparecidas desde cementerios y otros espacios patrimoniales que posteriormente fueron encontradas en manos de particulares.
Buscan determinar si se trata de hechos aislados
En esa línea, la diputada Macarena Santelices planteó la necesidad de reforzar las medidas preventivas y la coordinación institucional.
“Cuando se roba una pieza histórica no solo se pierde un objeto de valor, también se daña parte de nuestra identidad y nuestra historia. Tenemos que reforzar la prevención, la fiscalización y la coordinación entre las instituciones para proteger cementerios, monumentos y bienes patrimoniales antes de que sea demasiado tarde”, señaló.
Entre los antecedentes solicitados se encuentra un catastro de denuncias, investigaciones y detenidos por robos de piezas de bronce y otros metales durante los últimos tres años, además de información sobre eventuales vínculos entre distintos casos.
El objetivo, según lo planteado, es determinar si los robos corresponden a episodios aislados o si existe un fenómeno que requiera una estrategia nacional de prevención.