Un operativo desarrollado por la Policía de Investigaciones (PDI) en un mall del Barrio Meiggs terminó con más de 20 mil remedios de origen chino incautados, fármacos que la autoridad llamó a no consumir ante los graves riesgos para la salud. Asimismo, las diligencias permitieron a detener a cuatro personas, que posteriormente fueron dejadas en libertad.
Las 10 cajas decomisadas por la PDI y el Instituto de Salud Pública contenían estos medicamentos, los cuales no cuentan con la autorización sanitaria para su comercialización.
De acuerdo a lo indicado por Sergio Muñoz, jefe del Subdepartamento de Inspecciones del ISP, se encontraron "antigripales; gotas oftálmicas, que eso es relevante ya que ese tipo de producto es un producto estéril con antibióticos; tenemos parches; tenemos productos también a tomar para la tos", entre otros.
El operativo se llevó a cabo tras una investigación que se extendió por varios meses, según el ISP, pero cobró notoriedad luego de las alarmas levantadas por el Colegio de Químicos Farmacéuticos.
María Soledad Velásquez, vicepresidenta del Colegio de Químicos Farmacéuticos, comentó que "nosotros denunciamos la venta ilegal de productos farmacéuticos debido a que no tienen registro sanitario y además que no pueden venderse en esos locales porque no están autorizados y además no cuentan con buenas prácticas de almacenamiento y ni distribución".
En cuanto a las consecuencias que podría provocar el consumo de estos remedios, Magdalena Pérez, académica de Química y Farmacia de la Universidad Autónoma, explicó que "podríamos tener problemas tanto en su eficacia como en su seguridad, es decir, que el producto no haga el efecto que nosotros esperamos y, por otra parte, pueda generar reacciones adversas, intoxicaciones".
Las recomendaciones son varias, como comprar siempre en locales establecidos, exigir que su medicamento tenga el rotulado en español y que cuente con información del fabricante y el importador.