La Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera (ADICA) emitió un pronunciamiento oficial tras la salida de la embajadora Manahi Pakarati de su cargo en el Ministerio de Relaciones Exteriores. El gremio remarcó la trayectoria de la funcionaria, quien sumaba más de dos décadas de servicio en la cartera de Relaciones Exteriores.
A través de un comunicado, la organización manifestó que "reconoce el valor profesional y humano de la Embajadora Manahi Pakarati, que ha sido reconocido a nivel ministerial, por sus contrapartes en el exterior y por los equipos de trabajo donde se ha desempeñado durante su carrera de más de veinte años".
La remoción de la diplomática de origen rapanuí generó inmediatas repercusiones en el Servicio Exterior. Desde ADICA precisaron que comprenden que la permanencia en dicha alta responsabilidad "es facultad constitucional del Presidente de la República, en razón de ser un cargo de confianza directo del Primer Mandatario".
Sin embargo, lo sucedido instaló una discusión respecto a los criterios institucionales que utiliza el Ejecutivo para remover o mantener a los jefes de misiones diplomáticas en el extranjero.
"Respecto de futuras evaluaciones y/o decisiones vinculadas a la continuidad de embajadores, estimamos que se deben realizar bajo parámetros éticos, profesionales y de desempeño, igualitarios tanto para personas provenientes de la carrera diplomática como aquellas que no pertenecen al Servicio Exterior", enfatizaron en el comunicado.
Actualmente, la legislación chilena no contempla una estructura formal para calificar las misiones de los representantes internacionales.
Frente a este vacío administrativo, el cuerpo diplomático de carrera exigió una reforma legal para fiscalizar el rendimiento en las embajadas. El documento concluye sosteniendo que "ADICA mantiene la firme convicción de que los embajadores deben ser parte de un proceso de evaluación constante, cuya regulación -inexistente en la actualidad- requiere de norma expresa".