El vicepresidente y biministro Claudio Alvarado abordó la salida de 28 seremis durante el actual Gobierno del Presidente José Antonio Kast, luego de que nuevos movimientos elevaran a esa cifra el total de autoridades regionales que han dejado sus funciones. El último caso corresponde al seremi de Vivienda y Urbanismo del Maule, Patricio Ponce Arqueros, cuya renuncia se hará efectiva el próximo 1 de agosto.
La salida de Ponce se conoció junto al cese de Cristián Andrés Cabezas Mundaca, quien se desempeñaba como seremi del Trabajo y Previsión Social en Tarapacá. Con ambos movimientos, el balance alcanza a 34 autoridades ministeriales que han renunciado o a quienes se les ha solicitado dejar sus cargos, de las cuales 28 corresponden específicamente a seremis.
Frente a este escenario, Alvarado sostuvo que las modificaciones forman parte de las decisiones que debe adoptar el Ejecutivo cuando una autoridad deja de cumplir con las condiciones necesarias para ejercer su función. “En el gran número de cargos, de responsabilidades, de gobierno que tiene que nombrar un Presidente de la República, pueden darse diferentes situaciones por las cuales dejan de cumplir sus funciones, algunas estrictamente de carácter personal y otras por acciones y conductas que no se condicen con la responsabilidad funcional del gobierno”, afirmó.
El vicepresidente enfatizó además que el Ejecutivo mantendrá una postura estricta frente a eventuales conductas que se alejen de los estándares exigidos para quienes ejercen cargos públicos. “El Gobierno no va a tolerar que personas que cumplen funciones de gobierno falten a la prioridad, a la transparencia y a las buenas costumbres”, señaló, agregando que “lo importante es reaccionar a tiempo” cuando se detectan situaciones que no se condicen con una adecuada gestión pública.
En esa línea, Alvarado descartó que la cantidad de autoridades removidas sea el elemento central de la discusión y defendió la decisión de solicitar renuncias cuando corresponda. “Aquí si hay que enfrentar realidades que no se condicen con la buena gestión pública o con el buen comportamiento en el ejercicio de un cargo público, se procede y se pide la renuncia, así de simple. Da lo mismo que sean 20, sean 25 o sean 30”, sostuvo.
Asimismo, planteó que el objetivo es continuar corrigiendo eventuales situaciones detectadas dentro de la administración: “Lo importante es que el Gobierno vaya depurando aquellas situaciones que por alguna otra razón no fueron detectadas”.