Los diputados de la comisión de Cultura de la Cámara Javiera Rodríguez (Partido Republicano), y Cristóbal Urruticoechea (Partido Nacional Libertario), oficiaron al ministerio de las Culturas para solicitar información sobre el financiamiento del “Festival Cultural Desviaciones”, iniciativa que se desarrollará en distintas comunas del país y que según los parlamentarios sería de carácter pornográfico.
Según el documento enviado a la cartera, los congresistas buscan esclarecer el origen de los recursos públicos, los mecanismos de asignación y la participación de organismos colaboradores, además de si existen restricciones etarias para asistir a las actividades, considerando la naturaleza de sus contenidos.
La controversia surge también por la cartelera del evento, que incluye actividades como práctica de “culos”, orgánica feminazi, parlamento disidente, feria Marika y el taller “Mi cuerpo, mi casa”, lo que ha generado cuestionamientos desde el ámbito político respecto al uso de recursos públicos en este tipo de expresiones.
En ese contexto, Rodríguez aseguró que “uno de los afiches de este festival habla de prácticas que no corresponden a lo que debiese financiar el Estado. Aquí no se trata de libertad de expresión, sino de dejar de financiar promiscuidad con recursos públicos. Por tales motivos, vamos a oficiar para que se explique el origen de estos fondos y si existen restricciones de edad”, señaló.
Por su parte, Urruticoechea manifestó que “el presidente Boric se encargó de dejar como su obra, además de mentiras y ruinas, un legado de pornografía constante, concreto y que ha destruido o ha pretendido destruir la sensibilidad de los chilenos a través de distintas obras de teatros y performances que tienen una relación directa con todo la lacra humana sexualizada, que busca destruir lo más tácito y lo más importante de las personas que es su libertad, todo esto a través del Ministerio de la Cultura y las Artes. Fue a cinco o seis días antes de despedirse de su mandato que firma en apoyo a un conglomerado, a un grupo artístico para que puedan desarrollar obras de este tipo”.
Por último, los legisladores pidieron al Ministerio de las Culturas detallar si existen facultades legales para restringir o suspender este tipo de actividades cuando se trate de contenidos que podrían ser inapropiados para todo público.