La discusión del Plan de Reconstrucción Nacional del Gobierno entró en una nueva etapa luego del cierre del plazo para presentar indicaciones al proyecto, acumulando más de 500 enmiendas en medio de un clima de fuerte polarización política.
Aunque finalmente no se concretó el "tsunami" de cerca de 2.500 indicaciones que había advertido el diputado Jaime Araya (independiente-PPD), la cifra igualmente genera preocupación en el oficialismo y anticipa una extensa tramitación en la Cámara de Diputadas y Diputados.
Según se ha planteado en el Congreso, varias de las propuestas podrían ser declaradas inadmisibles, especialmente aquellas relacionadas con materias tributarias, facultad exclusiva del Presidente de la República.
Oposición impulsa cambios con foco en clase media y Pymes
Desde la oposición defendieron la presentación de indicaciones y aseguraron que buscan corregir aspectos del proyecto para beneficiar directamente a la ciudadanía.
El diputado Boris Barrera (PC) señaló que entre los partidos opositores existe acuerdo en que "Chile merece crecer, pero crecer para todos", acusando que la iniciativa del Ejecutivo "solamente hace crecer al 1% más rico".
Entre las principales propuestas presentadas se encuentran medidas como:
- Exención de contribuciones para la clase media
- Subsidio al pie para compra de viviendas
- Alivio al endeudamiento familiar
- Impulso a las Pymes
- Sala cuna universal
- Incentivos tecnológicos para pequeñas empresas
- Creación de la Agencia de Financiamiento e Inversión para el Desarrollo (AFYDE)
Por su parte, el diputado Carlos Bianchi (independiente-PPD) aseguró que ingresaron 29 indicaciones enfocadas en la clase media y criticó la posibilidad de que sean rechazadas sin discusión.
"Lo que estamos pidiendo es que se abra un debate serio, democrático", afirmó.