El Partido Socialista expresó su rechazo a los planteamientos vertidos por el mandatario argentino, Javier Milei, durante su estadía en el país.
El jefe de Estado trasandino lanzó duras críticas a la figura del expresidente Salvador Allende y reivindicó el golpe de Estado de 1973. A través de una declaración pública, la colectividad tildó los dichos de inaceptables.
Desde el partido enfatizaron que un líder extranjero no puede calificar la historia local en territorio chileno, considerando que Allende ejerció como mandatario constitucional hasta su muerte en el Palacio de La Moneda.
La colectividad oficialista solicitó al Ejecutivo una postura diplomática activa para rechazar las expresiones del presidente trasandino. "Sobran las razones para que el Gobierno de Chile, que representa a todos los chilenos y chilenas, tome la iniciativa y exprese formalmente su rechazo frente a estas declaraciones. La dignidad nacional, la soberanía y nuestra historia democrática deben ser defendidas con independencia del signo político del gobierno de turno".
"Las diferencias políticas pueden ser profundas, pero existe un límite que ninguna democracia debe relativizar: los golpes de Estado, las dictaduras y las violaciones a los derechos humanos no se justifican", expresaron.
Según la colectividad, la soberanía y la memoria institucional deben resguardarse sin importar el signo del gobierno de turno. El rechazo se da en la antesala de un nuevo aniversario del 11 de septiembre.
"Resulta inaceptable que un mandatario extranjero venga a Chile a reivindicar un golpe de Estado contra un Presidente elegido democráticamente y a utilizar epítetos y groserías para referirse a quienes piensan distinto", señalaron.
La directiva socialista enfatizó que la justificación de la dictadura vulnera la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado y minimiza los efectos sociales vividos durante dicho periodo.