Johannes Kaiser, presidente del Partido Nacional Libertario, informó este lunes del congelamiento de la militancia de la exfiscal Ana Victoria Quintana, con el propósito de que esté a libre disposición ante un posible nombramiento como subsecretaria de Prevención del Delito en el gobierno de José Antonio Kast.
“Quería informarles que Ana Victoria Quintana, exfiscal, ha decidido congelar su militancia en el Partido Nacional Libertario en razón de estar abierta a poder ser llamada a una eventual subsecretaría en el futuro gobierno”, señaló Kaiser.
El parlamentario subrayó que la decisión busca resguardar la independencia del partido, reiterando que el PNL no formará parte del próximo gobierno, aunque no impedirá que militantes asuman cargos técnicos. En ese contexto, destacó el perfil profesional de Quintana, afirmando que “tiene un magíster en derechos humanos y está especializada en la Fiscalía de delitos sexuales y género”.
Asimismo, sostuvo que impedir su eventual llegada al Ejecutivo sería una “irresponsabilidad”, recalcando que se trata de una de las “mejores cartas” de la colectividad, cuyo nombre incluso fue evaluado previamente para el Ministerio de Justicia. “El Partido Nacional Libertario no le va a negar a Chile las capacidades de una persona que ha combatido tanto al crimen organizado”, afirmó.
Respecto de las conversaciones para su eventual nombramiento, el timonel del PNL precisó que el presidente electo aún no ha adoptado una decisión definitiva sobre quién asumirá la Subsecretaría de Prevención del Delito. En paralelo, descartó que su partido se configure como oposición, señalando que su rol será “apurar a que avancen con su programa de gobierno lo antes posible y lo profundicen lo más posible”.
Vale mencionar que Quintana, de 51 años, es abogada de la Universidad Central de Chile y cuenta con un magíster en Derecho Internacional de los Derechos Humanos por la Universidad Diego Portales. Su carrera se ha desarrollado principalmente en el ámbito público, con un fuerte énfasis en investigación y litigación de causas complejas vinculadas a violencia sexual y de género.
Sus primeros pasos profesionales los dio en el año 2000, cuando se integró como abogada al departamento jurídico de Maltrato Infantil del Servicio Nacional de Menores (Sename). Cuatro años más tarde, en 2004, ingresó al Ministerio Público como fiscal, función que desempeñó durante 18 años en la Fiscalía Regional Metropolitana Sur, consolidando una carrera especializada en persecución penal de delitos de alta connotación social.