La senadora Ximena Rincón (Dem) abordó este miércoles su designación como futura ministra de Energía en el gobierno del Presidente electo José Antonio Kast, reconociendo que aceptar el cargo fue una decisión compleja y largamente reflexionada.
En conversación con Radio 13C, la exministra de Michelle Bachelet se refirió a los principales retos que enfrentará en la cartera, destacando que se trata de un sector altamente exigente, con urgencias regulatorias pendientes, necesidad de recuperar la confianza en el marco normativo, ordenar normas técnicas y asegurar la continuidad y seguridad del suministro energético.
Respecto a su nombramiento, Rincón evitó entregar detalles sobre cómo se concretó la invitación, aunque admitió que fue una determinación tomada con cautela: "Créanme que no fue una decisión fácil. Yo he tenido un largo camino en la vida política del país y no exento de ripios, por cierto; por lo tanto, créanme que fue una decisión muy meditada, muy conversada, no solo con el Presidente -que es quien me hizo este ofrecimiento-, sino que con mi familia".
A su juicio, se trata de un nuevo desafío asumido pensando en las urgencias del país y en la necesidad de responder a una ciudadanía que espera más de la política.
Frente a las interrogantes que ha generado su incorporación a un gobierno de derecha, Rincón llamó a "terminar con la dicotomía de izquierdas y derechas, y ser capaces de empezar a dar respuesta a los problemas que tiene el país".
"Obviamente que esta definición o esta dicotomía izquierda y derecha, sí y no, democracia y dictadura, podemos mantenerla per saecula saeculorum y vamos a quedarnos entrampados en eso sin poder avanzar. A mi padre lo persiguió la UP (Unidad Popular) y lo persiguió la dictadura. Créame que para uno u otro lado, para nosotros como familia, para mí, siempre fue complejo el escenario", aseguró.
La futura ministra además sostuvo que desde 2019 el escenario político chileno ha cambiado, con una "polarización hacia la izquierda que no era ni buena ni sana".
"Entonces mantener esta dicotomía entre los buenos y los malos, creo que no nos hace bien, y poner el eje en las urgencias del país y tratar de construir una cierta unidad en torno a esas urgencias, es lo que redefine muchas decisiones de muchos de nosotros", cerró