Un 73% de las personas encuestadas considera que Mara Sedini dejó de ser ministra debido a su falta de experiencia y preparación para el cargo, según los datos entregados por la más reciente edición de la encuesta Cadem.
En relación con los motivos de su dimisión, "Sólo un 13% piensa que hubo un sabotaje del equipo de gobierno para sacarla del cargo y un 8% que su salida se debió a las críticas de la izquierda y de los partidos de oposición".
Respecto de sus declaraciones tras dejar la repartición estatal, un 57% consideró incorrecto que la exautoridad hiciera públicas sus críticas a la administración actual, frente a un 34% que lo juzgó adecuado, cifra que asciende al 50% entre quienes se identifican con la izquierda.

En cuanto a la evaluación del Poder Ejecutivo durante la cuarta semana de julio, un 37% aprueba la gestión del Presidente José Antonio Kast, lo que representa una caída de dos puntos, mientras que un 59% la desaprueba.
Los ministros mejor y peor evaluados
En el gabinete ministerial, los integrantes mejor evaluados son Iván Poduje (53%), May Chomali (52%), Daniel Mas (51%), María Jesús Wulf (50%) y Claudio Alvarado (50%). En el extremo opuesto, "Martín Arrau llega a 45% y Jorge Quiroz queda entre los tres peores evaluados con 34%, pese a que es considerado el ministro más influyente". La lista de los niveles más bajos la completan Ximena Rincón con 32% y Natalia Duco con 30%.
Por otra parte, las percepciones generales de la ciudadanía muestran un retroceso relevante en las expectativas a mediano y largo plazo dentro del territorio nacional.
Sobre la visión general de la población, "esta semana el 58% ve el futuro con pesimismo, el nivel más alto desde que comenzara esta serie en 2015, mientras que el 40% lo ve con optimismo".
En el ámbito económico nacional, un 43% proyecta que la situación del país empeorará durante el segundo semestre, un 34% afirma que se mantendrá igual y un 21% sostiene que mejorará. Asimismo, un 51% cree que empeorará la delincuencia y un 50% prevé un deterioro en la situación política.

A nivel del presupuesto personal y familiar, un 49% anticipa que su realidad económica no cambiará. Sin embargo, un 49% proyecta un empeoramiento en sus opciones de ahorro, un 51% en sus posibilidades de inversión, un 47% en la solicitud de créditos de consumo, un 53% en la adquisición de vehículos y un 56% en el acceso a la compra de una vivienda.