Luego de la polémica generada por la filtración de un protocolo del Ejecutivo para la entrega de canastas familiares y su difusión en redes sociales, este miércoles la vocera de Gobierno, Karla Rubilar, reconoció el error indicando que durante esta misma jornada se tendría el nuevo documento, el cual debe ser validado por la Contraloría.
Sobre los puntos en cuestión, el nuevo protocolo establece que "toda la difusión o comunicación sobre la entrega del beneficio de canastas de alimentación, ya sea esta en medios masivos o directos, escritos o audiovisuales, impresos o digitales, deberá mantener el más estricto apego a la normativa existente y resguardar en todo momento la vida privada y dignidad, tanto de los beneficiarios como de sus familiares y menores de edad".
Sobre las imágenes de personas beneficiadas con las cajas de la campaña de alimentos, establece que "deben contar con el consentimiento informado del beneficiario por escrito, del que serán responsables los distintos equipos de comunicaciones que eventualmente utilicen este material para sus distintas plataformas comunicacionales, digitales, impresas o redes sociales de cuentas institucionales oficiales".
Revisa el protocolo a continuación:
MIINISTRA RUBILAR: "QUERÍAMOS DEJAR EN CLARO QUE ES UNA POLÍTICA DE ESTADO"
Como se menciona anteriormente, la ministra Secretaria General de Gobierno aseguró que la responsabilidad del error en el instructivo es de ella. "Si quieren un responsable, la responsable soy yo", afirmó.
En ese sentido, manifestó que "la ciudadanía merece saber la verdad (...) Ustedes bien conocen que hace unos días atrás tuvimos a una autoridad que cometió un error en una publicación en redes sociales. Frente a ese contexto, decidimos como Gobierno, regular a través de un instructivo cómo se debía hacer la publicación de este beneficio social, para que la publicación permitiera que la gente viera que estábamos llegando".
"Queríamos dejar en claro que es una política de Estado (...) Este proceso debía ceñirse de forma estricta a las normas de la contraloría de la República. Debemos reconocer que fue un instructivo que no fue bien hecho, no refleja las directrices que dimos. Si el Presidente hubiese visto este instructivo como salió, jamás habría lo habría autorizado", destacó.