Cuando las Unidades de cuidados intensivos estaban en su momento más crítico, algunos de los pacientes obtuvieron un tratamiento experimiental y fueron parte de un ensayo clínico controlado de un medicamento estadounidense que podría salvar muchas vidas.
Este fármaco llamado Sarilumab, es comúnmente utilizado para tratar la artritis reumatoide y que ahora es estudiada ya que cuyos efectos podrían ser beneficiosos para combatir algunos cuadros graves de COVID-19, pero ¿Cómo funciona?
El profesor asociado ICBM de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Leandro Carreño, explicó que este medicamento funciona cómo un anticuerpo.
"No es que se una al virus, lo que hace es que bloquea uno de los mecanismos patológicos que ocurre por la infección y que tiene que ver con la llamada 'Tormenta de citoquina'".
En ese sentido, es importante aclarar que el coronavirus puede atacar de tres maneras; por el efecto del virus, por los trombos en las arterias y vasos sanguíneos y también por la inflamación del propio sistema inmune.
En medio de la batalla contra el patógeno, nuestras defensas muchas veces generan una respuesta exagerada que provoca daños fatales. La proteína que genera esta sobrereacción se llama Interleuquina-6.
La pediatra broncopulmonar de la Clínica Vespucio, Gema Pérez explicó que "es ahí donde adquiere gran importancia este nuevo medicamento, tenemos muchas esperanzas puestas en Sarilumab, el cual estaría en estudios de fase 3".
A través de un comunicado el laboratorio Sanofi explicó que Chile fue una de las sedes elegidas, junto a otros diez países para probar el tratamiento. Por su parte el Instituto de Salud Pública (ISP), confirmó que en total son dos los fármacos que se están probando en nuestro país.
"En ambos medicamentos, lo que se observa es que hay una inhibición a la hiper-respuesta inflamatoria pulmonar", explicó Heriberto García, Jefe de a Agencia Nacional de Medicamentos del ISP.
Aunque muchos podrían llegar a pensar que este tipo de ensayos controlados podrían llegar a ser peligrosos, estos son estudios que cuentan con altos niveles de seguridad.
Así lo destacó el propio Carreño, quien indicó que muchas de estas pruebas se realizan en "fase 3" , lo que quiere decir que las fases de seguridad y efectividad en un grupo más pequeño, que son "la fase 1 y la fase 2, ya pasaron. Entonces no es que estemos probando cosas acá que tienen posibilidad de hacer daño, lo que tiene posibilidad y ojalá que no, es que no resulte".
Hasta el momento, distintos estudios indican que este tipo de medicamentos podrían tener efectos beneficiosos para combatir el COVID-19. Una droga contra otra enfermedad que, si todo resulta bien, podría salvar muchas vidas.