El rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi entregó un set de medidas elaboradas por dicha casa de estudios para priorizar la salud mental durante y después de la pandemia del COVID-19 a la mesa social.
En dicho documento se propone una estrategia integrada, con enfoque de derechos, de género, de inclusión y que incorpore la articulación territorial para mantener la coordinación de los diferentes actores a nivel nacional y local.
Además, se tiene en cuenta la intersectorialidad para incorporar la salud mental y el apoyo psicosocial en las medidas que vaya adoptando la autoridad y en los protocolos que se dicten, relevando la importancia de un trabajo coordinado intersectorial entre los ministerios de Salud, Trabajo, Educación y la Superintendencia de Seguridad Social, la sociedad civil organizada, la academia, entre otros.
De igual manera se recomienda la participación, a través de los recursos y capacidades existentes en las comunidades se potencien las estrategias de adaptación generadas por la sociedad organizada, como la identidad social, la reciprocidad, la confianza, entre otros.
Vivaldi señaló que el objetivo de estas propuestas es el de “disminuir el impacto de la pandemia sobre la salud mental de la población y favorecer los estilos de afrontamiento adaptativos, a través de la prevención, la atención y el fortalecimiento de la resiliencia”.
Grupos de riesgo para padecer problemas de salud mental
De acuerdo a los expertos se considerarán como grupos de riesgo a para problemas de salud mental:
-Personal sanitario
-Personas contagiadas y sobrevivientes de COVID-19
-Familias con integrantes con infección por COVID-19 y de fallecidos
-Personas con trastorno psiquiátrico previo
-Niños y niñas
-Adultos mayores
-Personas en situación de dependencia y/o discapacidad
-Mujeres
-Personas privadas de libertad
En dicho ámbito se recomienda la intervención oportuna de personas con problemas de salud mental, fortaleciendo las tecnologías digitales y la atención a distancia. Asimismo, en cuanto a la gestión de la atención se recomienda asegurar el flujo de derivación, los controles profesionales, la continuidad de los cuidados y/o servicios utilizando llamadas telefónicas, correos electrónicos y videollamadas como medios de atención y seguimiento a distancia.
Para cumplir dichos objetivos los expertos recomendaron asegurar controles profesionales, remotos y/o presenciales con las medidas de resguardo necesarias; disponer mecanismos de emisión, tramitación y pago de licencias médicas en la emergencia; e implementar un Fono Ayuda y una plataforma online para contestar preguntas específicas de salud.
Vida diaria y sus efectos del coronavirus
El rector de Universidad de Chile advirtió a la mesa social que "no abordar correctamente y a tiempo los efectos de la crisis en la salud mental de la población, puede tener efectos desastrosos a largo plazo".
Por tal motivo urge la necesidad de elaborar propuestas y medidas específicas para la prevención de la violencia intrafamiliar y el maltrato infantil, donde nuevamente se llama al trabajo intersectorial de los organismos de gobierno.
Es aquí donde los expertos señalaron que es necesario es la elaborar programas de apoyo para “cuidar a los que cuidan”, dándoles acceso a fuentes de apoyo psicosocial a las y los trabajadores que responden al COVID-19 y capacitarlos para dar primera respuesta en principios esenciales de ayuda en este aspecto.
Respecto al teletrabajo, de igual forma la máxima autoridad de la casa de Bello indicó que "inicialmente una gran acogida, después de algunas semanas surgen las dificultades y riesgos". Esto debido a que existen factores tales como la disponibilidad de tecnología, las tareas de crianza y cuidado, y los espacios adecuados para el trabajo que no todos tienen por igual.
"En el caso del teletrabajo se requiere un ajuste de las cargas exigibles según las condiciones de trabajo entregadas por el empleador y vividas por cada persona de acuerdo con su realidad familiar”, señaló Vivaldi.