Lo de Sevilla no solo se trata de un cambio de rostro. De hecho, hizo un reemplazo de entrenador (Luis García por Matías Almeyda) y la situación es la misma: no muestra nivel y eso se refleja en su situación en la tabla donde está muy cerca de la zona de descenso.
Esta vez, la caída fue particularmente penosa porque fue ante Real Oviedo, el equipo que va último del torneo, por 1-0 en el estadio Carlos Tartiere.
El único tanto del partido fue obra del uruguayo Federico Viñas (32’) con un cabezazo al segundo palo tras un córner.
Luego de ese gol, Sevilla se complicó aún más con la expulsión de Tanguy NIanzov (37’).
El nuevo DT de los sevillanos no ocupó demasiado a los chilenos del plantel: Alexis Sánchez vio todo el encuentro sentado en la banca, y Gabriel Suazo entró a lo 72 minutos por Oso y poco y nada pudo hacer más que tratar de empujar a su equipo hacia adelante.
Ni eso logró Sevilla que ahora sí está oficialmente en crisis.