La UEFA confirmó una sanción de 15.000 euros (aproximadamente 17.364 dólares estadounidenses) contra el Real Madrid. La medida se adoptó luego de que un aficionado fuera captado realizando el saludo nazi durante el partido de vuelta de la llave de la Liga de Campeones frente al Benfica.
Además del castigo financiero, el ente rector ordenó el cierre parcial del Estadio Santiago Bernabéu —específicamente 500 asientos de la grada sur inferior— por un partido. No obstante, se informó que esta última sanción deportiva quedará suspendida por el periodo de un año.
Reacción inmediata del club
Desde la institución española reaccionaron con celeridad ante el incidente. El Real Madrid comunicó que solicitó a su comisión disciplinaria la "expulsión inmediata del socio" captado por las cámaras de transmisión.
"Este socio fue localizado por los miembros de seguridad del club instantes después de que apareciera en la retransmisión y fue expulsado inmediatamente del estadio Santiago Bernabéu", detalló el club a través de un comunicado oficial donde condenó tajantemente el gesto.

Panorama deportivo: Cita con el Manchester City
Pese al incidente en las tribunas, en lo estrictamente deportivo, el Real Madrid logró sellar su clasificación a la siguiente ronda del torneo continental. El equipo español venció al Benfica por 2-1, cerrando un marcador global de 3-1 a su favor.
Con este resultado, el conjunto madrileño ya conoce a su próximo rival para los octavos de final: el Manchester City. Los dirigidos por Álvaro Arbeloa deberán enfocarse ahora en el desafío ante el equipo inglés, mientras resuelven los procedimientos internos tras la sanción de la UEFA.