La salida de Lucas Cepeda rumbo al Elche de España no solo significó un alivio económico para Colo Colo, sino que también dejó un vacío inmediato en el plantel que dirige Fernando Ortiz. Con el delantero fuera del club, en el Monumental asumieron que será necesario reforzar el ataque de cara a la próxima temporada.
La operación fue aprobada este jueves por unanimidad por el directorio de Blanco y Negro, en una transferencia clave en medio de un escenario financiero complejo, marcado por un centenario con pérdidas económicas, ausencia en torneos internacionales y sanciones de Conmebol.
Según informó 24 Horas Deportes, el Cacique concretó la venta de Cepeda por 2,2 millones de dólares por el 70% de su pase, conservando el 30% restante. Considerando que el club había invertido cerca de 1,7 millones de dólares por su carta, la transacción dejó una ganancia cercana a los 500 mil dólares, además de la opción de nuevos ingresos a futuro.
La salida que obliga a mover el mercado albo
La necesidad de sumar refuerzos fue reconocida públicamente por el gerente deportivo Daniel Morón, quien adelantó que la partida de Cepeda cambió el escenario del mercado para el Cacique.
“Habíamos hablado con la directiva de que con los dos centrales, el lateral y el centrodelantero estábamos OK en el mercado, a no ser que hubiese alguna salida. Hoy ha habido una salida y seguramente tenemos que buscar algo que lo reemplace”, señaló Morón tras su regreso desde Uruguay.
El nombre inesperado que aparece en carpeta
En ese contexto, en las últimas horas surgió una alternativa que no estaba en los planes iniciales. Según información revelada por Dale Albo, Pablo Aránguiz se sumó a la lista de posibles refuerzos de Colo Colo para cubrir la baja de Lucas Cepeda.

El volante ofensivo, que viene de jugar en Unión Española, fue uno de los jugadores más rescatables del cuadro hispano en una temporada que terminó con el descenso del club de Independencia. Con Unión en la Primera B, sus opciones de cambiar de equipo aumentaron y en Macul siguen de cerca su situación.
De acuerdo a los antecedentes, el nombre de Aránguiz es una opción real, e incluso ya hubo consultas por su situación contractual. A sus 28 años, el futbolista tiene un valor de mercado cercano a los 600 mil euros, según Transfermarkt, aunque su contrato finaliza a fines de 2026, lo que podría facilitar una negociación.

Un perfil que encaja en lo que busca Colo Colo
Una de las cualidades que más seduce en el Monumental es su versatilidad ofensiva. Aránguiz puede jugar por las bandas, pero también centralizar el ataque, aportando conducción, desequilibrio y alternativas en el último tramo de la cancha.
De todos modos, no es el único nombre en evaluación. Víctor Dávila y Diego Valdés también aparecen en la órbita alba, ya que la prioridad es sumar un volante que pueda actuar por fuera y adaptarse a distintos esquemas.