Este jueves se emitirá un nuevo episodio de Sabor a Gol de TNT Sports que, en esta ocasión, tendrá como protagonista al máximo multicampeón de los albos, Luis Mena. El exjugador, y actual entrenador de la Selección Femenina de Fútbol, recorrió su auspiciosa carrera en Colo Colo, desde su debut en 1996 hasta su último partido como D.T del plantel femenil del club.
Dentro de las anécdotas que recogió el destacado zaguero admitió que cuando niño le escribió una carta “a Dios para ser jugador profesional”. Su sueño se cumplió, cuando con 16 años debutó en el plantel profesional de Colo-Colo. De ahí, pasarían 30 años como miembro activo del club, desde su incorporación como cadete, hasta la finalización de su periodo como entrenador de la escuadra femenina.

En su periodo como jugador activo logró obtener 11 campeonatos, posicionándose como el más ganador en la historia del club. Sin embargo, en la entrevista confesó que le pesó no haber conseguido títulos internacionales con el equipo. “Me hubiese gustado quedar en la historia internacional de Colo-Colo. Ese grupo merecía ganar la Sudamericana”, reconoció.
Campeones en la quiebra
Durante su auspiciosa trayectoria, a Mena le tocó experimentar una de las etapas más difíciles de la historia de los albos. Cuenta que en ese entonces, su compañero de camarín Ivo Basay “nos hacía un cheque y nos pagaba el sueldo en los momentos cuando Colo Colo estuvo mal”.
Pese a tener fama de “cascarrabias”, desatando disidencia incluso dentro del propio plantel, Mena reconoció la preocupación del “Hueso” y admite que aprendió mucho de él.
“Sin nuestra generación, Colo Colo habría desaparecido”, afirmó el multicampeón en Sabor a Gol. De esos momentos, Mena contó que acostumbraban a jugar hasta 70 partidos por temporada para recaudar fondos, a diferencia de los 36 partidos habituales que juega un equipo.

“Jugábamos en Concepción y luego nos devolvíamos en bus para ir a jugar un amistoso a Laja o a La Ligua. Íbamos al Venga Conmigo a bailar Axé, hicimos comerciales… Muchas veces no teníamos agua para bañarnos después de los partidos. Vendieron la sede de Cienfuegos 40, el Teatro Monumental y el Estadio Monumental casi desapareció, pero se salvó porque no alcanzaron a cambiar el tipo de uso de suelo”, contó el defensa.