Cristóbal Campos Véliz, exarquero de Universidad de Chile y la Selección Chilena, conmovió a sus seguidores en redes sociales con una emotiva publicación que recopila los momentos e imágenes de su extensa rehabilitación posterior al accidente de tránsito ocurrido el 2 de septiembre de 2024.
"Hace mucho tiempo quería decirte: salvado y sanado por ti, mi Señor. Estoy listo. Les agradezco eternamente, con todo mi corazón, a casa persona que desde el principio se la bancó hasta el final a mi lado y no me abandonó en el proceso más difícil hasta ahora en mi vida. Hicieron lo imposible posible en mí", comenzó el futbolista, quien producto de las graves heridas, sufrió la amputación de parte de la pierna derecha. "Muchos no llegaron, se quedaron en el camino, pero esto es así: el que aprende a observar, no necesita preguntar", indicó.
El deseo de Cristóbal Campos
Formado en Universidad de Chile y con un paso por San Antonio Unido, Cristóbal Campos sostuvo que "espero poder algún día pisar una cancha y reflejar todo el trabajo que realizaron profesionalmente para que estuviera de pie nuevamente, sin ninguna limitación, porque todo está en la mente y para mí no existe la discapacidad".
"Quien quiere, puede. Estoy más que listo y preparado", puntualizó "Campitos", quien reveló que "el presidente de la ANFP, Pablo Milad, será el intermediario para lograr el objetivo de volver al profesionalismo, con tranquilidad y paciencia".

Asimismo, el deportista realizó un sentido mea culpa de los momentos más oscuros de su vida y las malas compañías en las cuales se refugió. "Yo quise amar, ayudar y cuidar a personas (del beneficio) que me guiaron hacia el precipicio y lo hice: me lancé. No había forma de que me fallaran. Jamás me amaron, ayudaron ni cuidaron, por eso hoy no están", argumentó. "Hoy, de pie, me hice cargo de mis propias malas decisiones, pero entendí que lo debía hacer. Preferí el camino de autodestruirme por no exponer ni hacerle daño a nadie durante mucho tiempo. ¿Quién está preparado, aun teniendo razones? Era la única forma de soltar y no me arrepiento", sumó.
"Hace un año no consigo llorar y me prometí hacerlo un día, y no por lo malo… ya es hora de comenzar. La hipocresía ya no va conmigo. Voy a equilibrar todo, todo. Camino con Dios a paso firme; ya nada puede detenerme Y así, el corazón, aún quebrantado, continuará viviendo", cerró Cristóbal Campos, ejemplo de resiliencia.