La salida de Leandro Fernández de Universidad de Chile no solo remeció al plantel, sino que también dejó dos relatos muy distintos sobre cómo se produjo la reunión que selló su marginación del proyecto 2026. Por un lado, la versión del propio futbolista; por otro, un reportaje que describe un escenario de tensión, molestia y descoordinaciones internas.
Ambas miradas coinciden en un punto clave: la decisión fue netamente futbolística y tomada por el nuevo entrenador, Francisco Meneghini. Sin embargo, difieren en las formas y el contexto del encuentro.
La versión de Leandro Fernández
El delantero argentino habló tras abandonar el Centro Deportivo Azul, reconociendo que la noticia lo tomó por sorpresa tanto a él como a su familia. Aun así, valoró que el técnico fuera directo.
“Por ahí no me gustó la forma que sea en ese día, pero sí me gustó que el entrenador me lo diga a la cara”, señaló.
Según su relato, la reunión fue breve y concreta. “Fueron 10 segundos (…) fue cortito. Me dijo que no entraba en el armado de su plantel 2026, solo por razones futbolísticas”, explicó Fernández, quien añadió que ahora esperará que el club le encuentre una salida, aunque recordó que aún tiene contrato vigente por una temporada más.
La otra versión: tensión y molestia interna
La versión publicada por La Tercera difiere de forma considerable. En su crónica, el medio aseguró que el encuentro fue tenso y que incluso derivó en un cruce directo entre jugador y entrenador.
Según el reporte, “al escuchar los argumentos del entrenador, el oriundo de Santa Fe quedó muy molesto. De hecho, se produjo una fuerte discusión en la que el jugador recriminó al DT por comunicarle el 6 de enero una resolución que pudo haberle avisado con varios días de anticipación”.
El mismo medio apunta a que la molestia del delantero también alcanzó a la dirigencia deportiva, debido a que previamente se le había manifestado que sería considerado para la temporada, situación que influyó en decisiones familiares y personales.

El caso de Fernández no solo impactó a nivel individual. Su salida habría generado división en el camarín, donde mantenía cercanía con varios referentes, y provocó reacciones incluso desde la hinchada organizada.
Más allá de la discusión puntual, desde el cuerpo técnico sostienen que la decisión se explica por razones futbolísticas, el estilo que busca imponer Meneghini y la necesidad de liberar cupos de extranjeros ante la llegada de nuevos refuerzos.