Universidad de Chile continúa endureciendo su postura frente a la violencia en los estadios. En las últimas horas, el club informó la identificación de cinco nuevas personas involucradas en los graves desmanes protagonizados por su hinchada en el Estadio Nacional, durante el duelo ante Audax Italiano por la Liga de Primera.
Según detalló la institución, las nuevas individualizaciones fueron posibles gracias al sistema biométrico de reconocimiento facial, lo que permitió aplicar el Código 102 a los responsables. Con esto, el número total de sancionados con prohibición de ingreso a los estadios aumentó de 25 a 30 personas.
“Gracias al sistema biométrico, en las últimas horas se identificó a cinco personas más y se les aplicó Código 102. Con eso, el total de personas sancionadas con prohibición a los estadios aumentó a 30”, informó el club.
Estas nuevas identificaciones se suman a las ya anunciadas anteriormente, cuando la U confirmó que había logrado individualizar a 25 sujetos mediante el análisis de registros audiovisuales captados por las cámaras de seguridad del recinto. Entre ese grupo, incluso, se encontraban cuatro menores de edad.

Desde la dirigencia azul reiteraron que todo el material recopilado fue puesto a disposición de las autoridades competentes, en cumplimiento de la Ley N° 19.327 y su reglamento, que establece obligaciones de seguridad para los organizadores de espectáculos de fútbol profesional, incluyendo control de acceso, verificación de identidad y grabaciones de respaldo.

Además del derecho de admisión, Universidad de Chile presentó querellas individuales contra los involucrados y adelantó que solicitará las máximas sanciones que contempla la ley, así como eventuales medidas cautelares mientras se desarrollan los procesos judiciales.

En los registros difundidos previamente por el club se aprecia con claridad cómo algunos sujetos rompen butacas del Estadio Nacional para lanzarlas a distintos sectores, además de provocar daños en una reja de la galería Sur, imágenes que han sido clave para avanzar en la identificación de los responsables.
Con estas acciones, la U busca marcar un precedente en el control de la violencia y reforzar su mensaje de tolerancia cero frente a este tipo de conductas, en medio de un contexto donde la seguridad en los estadios sigue siendo una de las principales preocupaciones del fútbol chileno.