Un nuevo giro se produjo en el complejo escenario judicial que rodea a Azul Azul. La familia Schapira retiró formalmente las acciones judiciales que mantenía en contra de Michael Clark y de los ejecutivos de Sartor AGF, luego de concretar la venta total de su participación accionaria en la concesionaria que administra a Universidad de Chile.
El desistimiento fue presentado ante el 20° Juzgado Civil de Santiago y pone fin a la demanda de nulidad absoluta que apuntaba al corazón de las dudas sobre la propiedad y el control de Azul Azul.
La venta de acciones y el acuerdo judicial
Daniel Schapira y su hijo Eduardo se desprendieron del 21,44% de las acciones que mantenían en Azul Azul, operación realizada a través de Larraín Vial y que alcanzó un monto cercano a los $6.716 millones, equivalentes a unos 7,5 millones de dólares.
Según consta en el escrito judicial, los demandantes explicaron que ya no detentan participación alguna, directa ni indirecta, en la propiedad, administración o gestión de Azul Azul, lo que volvió “innecesaria e improcedente” la continuidad de las acciones legales y de las medidas precautorias vigentes.
Además, reconocieron que una de las razones principales para vender el paquete accionario fue precisamente poner término a los conflictos judiciales y extrajudiciales, presentes y futuros, con las partes demandadas.
Las declaraciones de Clark y Sartor
En el mismo avenimiento, las partes demandadas —entre ellas Michael Clark y los ejecutivos de Sartor— manifestaron su voluntad de cerrar definitivamente los conflictos legales y evitar cualquier reclamación futura relacionada con estas materias.
De esta forma, la familia Schapira se desistió “de manera pura y simple” de la demanda de nulidad absoluta interpuesta en abril de 2025 contra Asesorías e Inversiones Sartor S.A., el Fondo de Inversión Privado Tactical Sport e Inversiones Antumalal Limitada.
LO ÚLTIMO: Familia Schapira retira las acciones judiciales contra Sartor AGF, sus ejecutivos, y contra Michael Clark en el 20° Juz civil de Stgo, luego d vender su participación accionaria en AA. La demanda apuntaba al meollo d las dudas sobre la propiedad. ¿Parte del acuerdo?... pic.twitter.com/nWX2EDCShd
— Fernando Tapia (@FernandoAgustin) January 19, 2026
Quién compró las acciones: El abogado de Clark
Uno de los elementos más sensibles del caso es que el paquete accionario vendido por los Schapira fue adquirido por José Ramón Correa, abogado y director de Azul Azul, quien además es considerado hombre de confianza de Michael Clark.
La operación se realizó a través de la sociedad Romántico Viajero SpA, controlada por Correa, lo que fue informado mediante un hecho esencial enviado por la concesionaria a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Este movimiento consolidó aún más el control del grupo ligado a Clark al interior de Azul Azul y generó nuevas interrogantes regulatorias.

El rol de la CMF y el trasfondo del conflicto
Tras la compra de las acciones por parte de Correa, la CMF ofició a Azul Azul para que informe sobre la existencia de un eventual acuerdo de actuación conjunta entre él y Michael Clark, considerando que, en conjunto, el grupo alcanza cerca del 85% del poder accionario de la sociedad.
Cabe recordar que el conflicto entre los Schapira y la administración de Clark se arrastraba desde hace años, período en el que fueron opositores en el directorio y cuestionaron públicamente la forma de control de la concesionaria y la relación con Sartor AGF.
Un cierre parcial en medio de un escenario judicial abierto
Si bien el retiro de estas acciones civiles representa un alivio para Michael Clark en el plano societario de Azul Azul, el presidente de la concesionaria aún enfrenta un complejo escenario judicial y regulatorio por su rol en Sartor AGF, incluyendo querellas criminales vigentes y duras sanciones aplicadas por la CMF.
Con la salida definitiva de la familia Schapira del accionariado y el cierre de esta causa, se cierra un capítulo clave en la interna de Azul Azul, aunque el impacto de las investigaciones en curso sigue marcando el presente y el futuro de la concesionaria.