Han pasado 12 días desde el sufrido empate (2-2) que rescató Universidad Católica ante Everton en el Claro Arena por la fecha 7 del Campeonato Nacional y el duelo continúa dando de qué hablar, aunque no por motivos futbolísticos. Y es que ahora los clubes se enfrentan en los escritorios del Tribunal de Disciplina.
¿El motivo? El elenco "ruletero" denunció a los cruzados por no permitir público visitante en ese encuentro. Y es que días antes del partido, la UC informó que no recibirían hinchas del elenco de Viña del Mar y el duelo se terminó disputando con 17.705 personas en las tribunas, todos locales.
La millonaria sanción que arriesga la UC
Esta determinación causó molestia en Everton, que decidió denunciar a los cruzados amparados en el artículo 64 de las Bases del Campeonato, el cual establece un mínimo de aforo para el club visitante en partidos calificados en categoría B, C o D.
"El club que actuare de local deberá incluir en su propuesta de partido la venta de entradas para los adherentes del equipo visitante de, a lo menos, un 5% del aforo autorizado para los partidos calificados en categoría B, C o D", detalla el reglamento.
Por ello, los viñamarinos decidieron presentar en las últimas horas estos antecedentes ante el Tribunal de Disciplina de la ANFP, donde la UC arriesga una millonaria multa, pues según consigna el reglamento: "El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el presente artículo será sancionado con multa ascendente a 1.000 UF", es decir, una cifra cercana a los 40 millones de pesos.
