Varios medallistas olímpicos en Milán-Cortina d'Ampezzo acusaron en estos primeros días de competición problemas con las medallas, las cuales se han roto tras el más mínimo contacto.
La esquiadora estadounidense Breezy Johnson, oro en descenso, fue una de las primeras en expresar su decepción al ver cómo su medalla se separó de la cinta en plena celebración.
“No salten con ellas. Yo estaba saltando de emoción y se rompió. Seguro que alguien lo arreglará”, dijo en conferencia de prensa.
Al parecer el problema sería un enganche demasiado endeble que hace que se suelten con facilidad, lo que preocupa a la organización, que ya está investigando lo sucedido.
Y es que Johnson no es la única atleta que ha sufrido problemas. La italiana Lucia Dalmasso confesó, tras su bronce en snowboard, en gigante paralelo, que se le separó en dos ocasiones.
Investigación en curso
Andrea Francisi, responsable de operaciones de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo, aseguró en rueda de prensa que la organización conoce la situación.
"Hemos visto que algunas medallas se han roto, hemos visto las imágenes y estamos tratando de averiguar en detalle si existe algún problema. Obviamente, estamos prestando mucha atención al tema, ya que la medalla es el triunfo y el sueño de todo atleta", dijo.
Además, otros casos atletas que tuvieron problemas con las medallas son la patinadora artística estadounidense Alysa Lui (oro en equipos), el biatleta alemán Justus Strelow (bronce relevo mixto) o la esquiadora sueca Ebba Andersson (plata en esquí de fondo).