La tensión en la división femenina de WWE alcanzó su punto de ebullición. En un hecho que ha conmocionado a los fanáticos, la actual campeona mundial femenina, la chilena Stephanie Vaquer, protagonizó un despiadado ataque en contra de Liv Morgan, dejando claro que la rivalidad ha traspasado lo estrictamente deportivo para convertirse en algo personal.
Venganza con sello chileno
La agresión de Vaquer no fue fortuita. Según trascendió, el ataque fue una represalia directa a las acciones de la semana pasada, donde la luchadora rubia había hablado mal de la madre de la monarca nacional. Fiel a su estilo aguerrido, Stephanie Vaquer decidió no esperar al ring y cobró venganza de inmediato, demostrando que no tolerará faltas de respeto hacia su familia.
Fucking hell. pic.twitter.com/Q9cwb6CkKJ
— SantiZap (@MrSantiZap) April 7, 2026
Consecuencias médicas y alarmas encendidas
La brutalidad del castigo impuesto por la chilena tuvo serias consecuencias físicas. Tras el fuerte ataque de Stephanie, los servicios médicos de WWE debieron intervenir de urgencia. Se confirmó que tanto Liv Morgan como Roxanne Perez —esta última involucrada incidentalmente al chocar con Morgan durante el caos— debieron someterse inmediatamente a un protocolo de contusión para evitar secuelas neurológicas derivadas de los golpes recibidos.
Horas después del incidente, la propia Liv Morgan y su equipo, The Judgment Day, utilizaron sus redes sociales para evidenciar la gravedad de la situación. En las plataformas digitales subieron fotos que muestran cómo quedó la frente de Morgan, evidenciando una herida y muestras visibles del castigo tras el golpe propinado por la oriunda de Chile.

Batalla titular en el horizonte
Este violento episodio añade una enorme cuota de drama e incertidumbre al combate que ambas ya tenían programado. Stephanie Vaquer y Liv Morgan se verán las caras este sábado 18 de abril, donde estará en juego el título mundial que ostenta la chilena.
