España empató sin goles ante Egipto en su último partido amistoso de la fecha FIFA de marzo. Sin embargo, lo deportivo pasó a segundo plano en el estadio RCDE de Barcelona, donde el encuentro fue manchado por los repudiables cánticos racistas por parte del público español contra el seleccionado africano.
¿Qué ocurrió en España vs. Egipto?
Durante la primera mitad del encuentro se escucharon varias veces gritos de "Musulmán el que no bote". Tanto que la Federación Española debió utilizar los parlantes del recinto para pedir que terminaran el mal comportamiento.
La reacción de Lamine Yamal
Pese a que los cánticos iban dirigidos a los futbolistas e hinchas rivales, también afectaron a la estrella del elenco español, Lamine Yamal.
El joven delantero es musulmán y practica la religión islámica, sintiéndose también discriminado por los gritos, por lo que un día más tarde emitió un desgarrador descargo en redes sociales.
"Yo soy musulmán, alhamdulillah", comenzó escribiendo en su cuenta de Instagram.
"Ayer en el estadio se escuchó el cántico de 'el que no bote es musulmán'. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable", explicó.
"Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas Ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree", agregó.
"Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el mundial", concluyó.
Se retiró por la "parte de atrás"
Visiblemente afectado por lo que estaba ocurriendo, Yamal, que solo disputó el primer tiempo, no se unió a sus compañeros al finalizar el partido para realizar la vuelta de honor para saludar a los hinchas.
De hecho, de acuerdo a la Cadena SER, el futbolista del Barcelona abandonó el estadio "por la parte de atrás", "acompañado de un miembro de seguridad" y "con una cara hasta el suelo".