Es un país extremadamente futbolero, pero aún no se vive el ambiente de la fiesta deportiva.
A seis días para que inicie el Mundial, los primeros hinchas que han arribado a Brasil concuerda que la gran fiesta del fútbol todavía no se percibe.
Se estima que las responsables de esto podrían ser las manifestaciones pacíficas contra el torneo siguen atrayendo a un gran número de brasileños.
Cariocas de todas las edades se reúnen en plazas y lugares públicos de Río de Janeiro para manifestarse en contra de esta Copa que, para ellos, significa un gasto innecesario frente a las urgencias en salud y educación de un tercio del país.
Foto: Reuters