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Chilenos adoptados en Alemania buscan sus orígenes

Más de 23 mil niñas y niños chilenos habrían sido entregados en una veintena de países a partir de 1950, según antecedentes judiciales.

Deutsche Welle

Chilenos adoptados en Alemania buscan sus orígenes

Miércoles 25 de febrero de 2026

Más de 23 mil niños chilenos habrían sido adoptados en el extranjero de manera irregular. Miembros de la organización Hijos y Madres del Silencio visitan Alemania y otros países de Europa para crear redes y dar apoyo.

Héctor nació en 1973 en Temuco, en el sur de Chile, pero no conoció a su madre biológica sino hasta hace unos meses. Vivió hasta los dos años en un hogar de menores, donde fue ingresado sin el consentimiento de su madre, quien era muy joven y de escasos recursos.

Fue adoptado por una pareja alemana que vivía en Chile. El padre adoptivo trabajaba en uno de los consulados alemanes y en 1979 se le asignó un nuevo destino. La familia estuvo en Arabia Saudita y más tarde en México. Héctor llegó a Alemania cuando tenía 12 años.

Creció como alemán, pero conociendo su origen chileno. "Desde el principio sabía que era adoptado y que mi madre era muy joven cuando me tuvo, de entre 14 y 16 años”, relata Hector en diálogo con DW.

Si bien siempre había sido un tema presente, por mucho tiempo no pudo dedicarse a una búsqueda intensiva de sus orígenes. Junto con el propio interés, las preguntas de otras personas y amigos lo motivaron, cuenta Héctor "Pensé en la edad que tendría mi madre ahora y tenía que hacer algo. La ventana de tiempo se estaba haciendo cada vez más pequeña”.

A principios de 2025 vio un reportaje en televisión sobre adopciones en el mundo, y apareció la organización chilena Hijos y Madres del Silencio (HMS). Ese fue el impulso final. Les escribió y después de unos meses, recibió una respuesta. Habían abierto la búsqueda y solo cuatro días después le avisaron que habían encontrado a su madre. "Nunca pensé que resultaría tan rápido. Dos semanas más tarde viajé a Chile a encontrarme con mi madre. Ahora tengo además cuatro hermanas y un hermano más, y muchos primos y primas. Es una felicidad inmensa y un logro increíble”, dice.

La madre cargaba con el sufrimiento de haber perdido a su hijo y, animada por su familia, había presentado una querella a través de una organización de derechos humanos. HMS cruzó los datos y logró este esperado reencuentro después de más de 50 años. Para la madre, señala Hector, ha sido "cumplir un sueño y una profunda satisfacción, es muy importante no irse de este mundo con esa incertidumbre”.

La fundación HMS surgió hace 12 años para orientar y dar apoyo a las víctimas de adopciones forzadas y sustracción de menores en Chile. Hasta la fecha han logrado más de 400 reencuentros.

Red y mecanismos de captación de menores

Como Héctor, más de 23 mil niñas y niños chilenos habrían sido entregados en una veintena de países a partir de 1950, según antecedentes judiciales. La mayoría habría llegado a Europa y Estados Unidos, especialmente durante la dictadura militar (1973-1990).

Los casos muestran patrones y estrategias comunes. Con engaños o bajo presión, mujeres muy jóvenes, vulnerables, pobres o analfabetas eran convencidas de entregar a sus hijos e hijas. Les decían que habían muerto, que ellas no estaban en condiciones de cuidarlos o simplemente se los arrebataban. Enfrentadas a una poderosa red, estaban indefensas y sin medios para acudir a la justicia.

Los mecanismos de captación y entrega involucraban a funcionarios de hospitales públicos, médicos, enfermeras y asistentes sociales, curas y monjas, "personal de los consulados de ambos países y hasta jueces que firmaban estas adopciones exprés”, indica a DW Sol Rodríguez, vocera y fundadora de HMS. Al salir del país con una tuición, que es una medida de cuidado provisorio, los menores seguían siendo chilenos. Eran adoptados, pero mantenían una doble identidad.

Encuentro en Berlín

Por estos días, Sol Rodríguez junto a Ana María Olivares, de HMS, se encuentran en Alemania. Aquí comenzaron un viaje que incluye los Países Bajos, Bélgica y Francia, para reunirse con chilenos adoptados y establecer redes de trabajo y cooperación con organismos locales. En años anteriores habían estado en Suecia, Suiza, Italia y Francia.

En esta primera vez en Alemania, realizaron un encuentro en Berlín el pasado 22 de febrero. "Fue un encuentro muy emotivo, maravilloso, llegaron muchas personas. No venimos a juzgar a los padres adoptivos, que también fueron engañados, sino a mostrar los antecedentes y que puedan ver si su adopción es o no legal”, dice Rodríguez.

Para ella, estas reuniones son muy significativas: "Son chilenos, pero a los pocos días o meses se volvieron alemanes. Tienen la cultura, la crianza, pero muchas veces sienten como que están donde no pertenecen. Este encuentro es traerles esa pertenencia, reconocerse como chilenos quizás en gestos, en el color de piel, y poder compartir y llevarles un poquito de Chile”.

Nuevas aristas y pistas para la búsqueda

Las representantes de HMS revisan la documentación de los adoptados para ayudarlos en la búsqueda de sus orígenes. Los encuentros arrojan importantes pistas. En la reunión en Berlín comprobaron que, coincidentemente, había sido un mismo médico de Santiago, casado con una alemana, quien había gestionado las adopciones de quienes consultaron.

"Estos antecedentes nos sirven para ver cómo fue el vínculo con Alemania, cómo se dio la adopción y darles apoyo. Independientemente de que haya sido legal o ilegal, igual quieren conocer sus orígenes”, apunta Rodríguez. Esta nueva arista se suma a casos ya conocidos, relacionados con una comunidad de monjas alemanas en el sur de Chile que conseguían menores. Asimismo, habría otros relacionados con Colonia Dignidad.

"Italia es uno de los países a los que más niños llegaron. Solo a la isla de Cerdeña se llevaron 500. Hay muchos más, hoy adultos, distribuidos por toda Italia, pero no tenemos una cifra exacta. Sabemos que en Suecia hay más de 2.200, por las estadísticas de un centro de adopción. Por el gobierno francés sabemos que desde 1983 en adelante entraron 1.716 niños de esta forma, pero desconocemos cuántos fueron antes. En Dinamarca, la estadística que tiene el gobierno indica que son 200. En Suiza, alrededor de 500”, enumera Rodríguez.

En Alemania no hay datos oficiales. Para promover una colaboración en la investigación y acceder a documentos y archivos, las representantes de HMS se reunieron con Carsten Thiele, jefe de División - Cuestiones Horizontales de América Latina, Estados del Cono Sur y Brasil, del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Banco de ADN

La semana pasada, la Mesa Interinstitucional de Adopciones Forzadas o Irregulares, constituida por una serie de ministerios y organismos estatales chilenos, presentó su informe, que confirma el diagnóstico. "Es muy importante que reconoce que esto en Chile sí sucedió. El avance lo vamos a ver si el próximo gobierno lo implementa como corresponde”, advierte Rodríguez. Entre otras medidas, recomienda crear una unidad de búsqueda de orígenes y avanzar con la puesta en marcha del banco de huellas genéticas.

La vocera de HMS reitera el mensaje que trajo a Europa para quienes se preguntan por sus orígenes y todavía no se atreven a buscar: "Sus padres adoptivos no van a ser juzgados ni van a enfrentar represalias, porque ellos también fueron víctimas de las adopciones ilegales, ellos pensaban que había un niño que era susceptible de adopción. Los informes que dicen que a ustedes los abandonaron o los encontraron en la calle no siempre son la verdad. Y, por último, el tiempo se nos acaba. Las madres, lamentablemente, están falleciendo. Que no se les haga tarde, en Chile están las posibilidades para buscarlas”.