Según la información oficial, el campamento pertenecía al cabecilla apodado "Mono Tole" y tenía capacidad para "entrenar hasta 50 narcotraficantes".
La información gubernamental no precisa si se produjeron arrestos en la operación, ni tampoco el tipo de apoyo operativo o logístico que los militares recibieron de Estados Unidos.
Las Fuerzas Armadas de Ecuador utilizaron aeronaves de ala fija, helicópteros, embarcaciones fluviales y drones para "ubicar con precisión" esta infraestructura criminal y proceder a su destrucción.
Es la primera vez que Washington anunció una operación militar conjunta con fuerzas militares de Ecuador, si bien en diciembre pasado se informó sobre el envío de efectivos estadounidenses para el combate al narcotráfico.
"A pedido de Ecuador, el Departamento de Guerra de EE.UU. ejecutó una acción dirigida para avanzar en el objetivo compartido de desmantelar las redes narcoterroristas", señaló en un mensaje en redes sociales el portavoz de las Fuerzas Armadas estadounidenses, Sean Parnell.
"Esta operación demuestra el poder de la acción coordinada y envía un mensaje claro: las redes narcoterroristas no hallarán refugio en nuestro hemisferio (de las Américas)", agregó Parnell.