Ya sea con historias de las "tradwives" de TikTok o mensajes de influencers como el derechista Andrew Tate, investigado por violación y abuso de mujeres, los roles tradicionales están experimentando un renacimiento en las redes sociales.
Un nuevo estudio global confirma esta tendencia y, al mismo tiempo, muestra resultados que pueden sorprender a muchos: casi un tercio de los hombres de la Generación Z, nacidos entre 1997 y 2012, cree que una esposa debe "obedecer siempre" a su marido.
Para la encuesta, realizada por Ipsos y el Global Institute for Women's Leadership del King's College de Londres, los investigadores recabaron las opiniones de más de 23.000 personas en 29 países, entre ellos Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Australia e India.
Publicado con motivo del Día Internacional de la Mujer 2026, el estudio muestra que los hombres de la Generación Z son los que tienen las ideas más tradicionales de todos los grupos de edad. Mientras que el 31 por ciento de ellos está a favor de la obediencia, solo el 13 por ciento de los hombres de la generación del baby boom (nacidos entre 1946 y 1964) lo está.
Este patrón también se refleja en el poder de decisión en las relaciones. Ahí un tercio de los hombres jóvenes cree que el hombre debe tener la última palabra, una proporción significativamente mayor que en las generaciones anteriores.
"Los ecosistemas digitales refuerzan la polarización porque los algoritmos de las redes sociales premian los mensajes extremos", afirma Robert Grimm, director de investigación política de Ipsos en Alemania.
Un conflicto generacional dentro de la generación
Las mujeres ven muchas cuestiones de forma diferente. Así, solo el 18 por ciento de las mujeres de la Generación Z está de acuerdo con la afirmación que dice que una esposa debe obedecer. En el caso de las mujeres de la generación del baby boom, el porcentaje es del 6 por ciento. El estudio muestra así que el conflicto generacional no se da simplemente entre jóvenes y mayores, sino también dentro de la Generación Z, especialmente entre hombres y mujeres.
Kelly Beaver, directora general de Ipsos Reino Unido e Irlanda, describe estas tensiones de la siguiente manera: "La Generación Z es el grupo que más tiende a estar de acuerdo con la afirmación de que las mujeres con una carrera exitosa son más atractivas, pero, al mismo tiempo, también es el que más tiende a opinar que una mujer debe obedecer a su marido y no parecer demasiado independiente".
También se observa una ruptura en el tema de la sexualidad: el 21 por ciento de los hombres de la Generación Z opina que una "mujer de verdad" nunca debe dar el primer paso. Entre los baby boomers, este porcentaje es del 7 por ciento, y entre las mujeres de la Generación Z, del 12 por ciento.
A esto se suma una presión masculina claramente perceptible. Tres de cada diez hombres jóvenes opinan que no se debe decir "te quiero" a los amigos. El 43 por ciento cree que hay que parecer físicamente fuerte. Y el 21 por ciento considera que los hombres que participan en el cuidado de los hijos son "menos masculinos", un porcentaje que se sitúa en el 8 por ciento entre los baby boomers.
Opinión personal y percepción social
Para Heejung Chung, directora del Instituto Global para el Liderazgo Femenino del Kings College de Londres, los resultados son preocupantes. "Aún más inquietante es que muchas personas parecen sentirse presionadas por las expectativas sociales, que no reflejan lo que la mayoría de nosotros realmente creemos".
Los datos también muestran una brecha estructural en la percepción, por ejemplo solo el 17 por ciento cree personalmente que las mujeres deben encargarse del trabajo de cuidados, pero el 35 por ciento cree que la sociedad lo espera.
Julia Gillard, presidenta del Instituto Global para el Liderazgo Femenino, advierte que no hay que subestimar estas tendencias. "Muchos hombres de la Generación Z imponen expectativas restrictivas a las mujeres y, al mismo tiempo, se enredan en normas de masculinidad restrictivas".
Una generación en conflicto
El 61 por ciento de los hombres jóvenes cree que ya se ha hecho lo suficiente por la igualdad; el 57 por ciento incluso opina que hoy en día se discrimina a los hombres.
"Debemos asegurarnos de que todos se sumen al camino hacia la igualdad de género y comprendan claramente por qué esto es beneficioso para toda la sociedad", afirma Gillard.