En noviembre de 2015 Dagoberto Torres -que se encontraba detenido por la investigación de un intento de homicidio- tuvo una visita conyugal.
Su mujer, Maira Fernández, fue a verlo a la cárcel de Puerto San Julián de Santa Cruz en Argentina. Maira tenía 18 años y dos hijos con Torres: uno de tres años y otro de solamente siete meses.
Durante la visita, Dagoberto la asfixió frente a su hijo menor y luego dio aviso a los guardias de lo que había hecho.
Tres años después, Torres evalúa casarse por segunda vez. Ahora está cumpliendo una cadena perpetua por el femicidio de Maira, pero aún así una mujer quiere unirse en matrimonio con él.
La madre de Maira, Cristina Morales, comentó al medio Tiempo Sur el caso y su sorpresa por los deseos de alguna mujer de casarse con el asesino de su hija.
"No puedo entender cómo una mujer se casa con una persona así, la compadezco, pobre piba, no entiendo cómo puede tener el coraje de ir a verlo", lamentó, citada en TN.
"Él ni siquiera debería estar ahí, tendría que estar en una cárcel de máxima seguridad después de lo que le hizo a mi hija", dijo Morales, quien ahora se hace cargo de los dos hijos de la pareja.