Sundee Rutter, una mujer de 42 años, residente de Washington, Estados Unidos, falleció por coronavirus, tras dos semanas de haber sido diagnosticada.
La madre de seis hijos, quien anteriormente había sobrevivido a un cáncer de mamas en etapa 4, fue internada el 7 de marzo para ser tratada por una neumonía, sin embargo, al día siguiente dio positivo por COVID-19.
Como su familia no podía ir hasta el centro hospitalario a visitarla, decidieron comunicarse con ella a través de un Walkie Talkie para hacerle compañía minutos antes que falleciera.
La radio portátil fue puesta a un costado de su almohada según consignó el medio BuzzFeed News y desde ahí su familia pudo despedirse de ella.
“Le dije que la amaba, que no debería preocuparse por los niños” aseguró el cuarto de sus hijos al medio citado.