El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha señalado este martes que alrededor de 9.000 connacionales han abandonado Oriente Próximo desde el inicio del conflicto desatado en la región, tras la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero junto a Israel contra Irán.
"Tenemos a unos 1.500 estadounidenses solicitando ayuda para poder salir", ha precisado en declaraciones a la prensa para, seguidamente, asegurar que desde el Departamento de Estado se está trabajando "activamente" en la implementación de estrategias para ayudar a sus ciudadanos a abandonar la región.
Para ello, ha anotado el jefe de la diplomacia estadounidense, se están localizando vuelos chárter, alternativas aéreas militares y vuelos comerciales, mientras se negocia con las compañías aéreas a fin de incrementar el número de asientos ofertados.
"Estamos seguros de que podremos ayudar a todos los estadounidenses", ha aseverado Rubio, matizando que es posible que la cifra de nacionales que soliciten asistencia para abandonar la región esté más próxima a las 1.600 personas.
No obstante, ha reconocido, estas acciones tomarán "un poco de tiempo" al no controlar los cierres del espacio aéreo, derivados de la escalada de las hostilidades.