La pista de que el fuego que arrasó en vísperas de Año Nuevo un bar en la estación de esquí suiza de Crans Montana partió de luces de bengalas colocadas en botellas de champán es la más verosímil para explicar el origen el incendio, dijo hoy la procuradora Beatrice Pilloud.
Estos elementos pirotécnicos “se acercaron demasiado al techo, que se encendió muy rápido y de manera general”, señaló la procuradora general del cantón de Valais (al que pertenece Crans Montana) en una rueda de prensa.
La fiscal ha confirmado que varias personas han sido ya interrogadas, entre ellas la pareja que regenta el bar, antes de determinar si es necesaria una investigación penal por homicidio involuntario.
El último balance mantiene la cifra provisional de fallecidos en 40, pero eleva los heridos a 119, de ellos 113 identificados: 71 son de nacionalidad suiza, 14 franceses, once italianos, cuatro serbios, un bosnio, un portugués, un polaco y un luxemburgués.
Sobre los heridos, el director general del Hospital del Valais Eric Bonvin, ha confirmado que 55 personas tuvieron que ser hospitalizadas por el incendio. De ellos, once permanecen en el hospital de Sion y 28 fueron trasladados posteriormente a otros hospitales suizos o extranjeros.
De las once personas que permanecen en el hospital de Sion, cuatro se encuentran en cuidados intensivos en estado crítico, tres están siendo operadas. Otras cuatro están siendo intervenidas en el cercano Hospital de Sierre.