Durante la jornada de este viernes, se confirmó el fallecimiento de Bruno Antonio Soto Marín (21) y Hernán Francisco Vicencio Rojas (32), ciudadanos chilenos encontrados al interior de un vehículo calcinado en una población ubicada en Challapa, Bolivia.
Ambos sujetos presentaban quemaduras de segundo grado compatibles con exposición directa al fuego y diferentes lesiones de gravedad en la zona de sus muñecas, las que se encontraban atadas.
Hasta el momento, las autoridades bolivianas presumen que el ataque fue un ajuste de cuentas propinado por los vecinos del sector, quienes habían sido estafados por la banda delictual chilena anteriormente.
El grupo de criminales nacional, estaba conformado por cuatro personas, quienes se dedicaban al robo de vehículos de diferentes características para luego revenderlos. Precisamente, el vehículo en el que se transportaban era robado y estaba indocumentado.
La forma de actuar por parte de los delincuentes era cambiar el color del automóvil y eliminar señas particulares para posteriormente comercializarlos como motorizados indocumentados. Diversas personas de Challapata y zonas aledañas fueron víctimas de las estafas del grupo chileno.
Debido a la presencia de la banda, los vecinos del lugar comenzaron una persecución conformada por un grupo de entre 20 y 30 personas para posteriormente dar muerte a los victimarios.
El tercer miembro de la banda se encuentra arrestado en la Jefatura Provincial de Policía de Challapata por otros hechos delictivos y actualmente fue aprehendido e imputado por el delito de robo agravado, por la sustracción de una camioneta ocurrida el pasado 5 de enero. Por su parte, el cuarto integrante del grupo se encuentra prófugo.
