Las imágenes del video son conmovedoras: una delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) transporta el cuerpo de su cría muerta por las aguas del estuario Leschenault, al sur de Perth, Australia.
La secuencia fue registrada y difundida por Geographe Marine Research, organización australiana dedicada a la conservación de los cetáceos —mamíferos marinos como delfines y ballenas—, y se volvió viral en todo el mundo.
Fraggle, como los investigadores llaman a la madre delfín, cargó el cuerpo de su hijo durante seis días. La cría había nacido apenas dos semanas antes y murió a causa de problemas respiratorios o neumonía. No es la primera vez que Fraggle sufría una pérdida.
"Aunque sabíamos que tener una cría en invierno iba a suponer un reto para su supervivencia, aún teníamos la esperanza de que tuviera la oportunidad de volver a ser madre; ahora ha perdido a sus últimas cuatro crías", publica Geographe Marine Research en Instagram.
Para algunos científicos, este comportamiento no es sorprendente. Los delfines son animales altamente sociables y con vínculos emocionales fuertes. Ya se había observado antes a madres transportando el cuerpo de sus crías durante días mientras otros miembros de la manada permanecen cerca.
Para Lori Marino, neurocientífica y fundadora de Whale Sanctuary Project, "está absolutamente claro que se trata de una madre de luto por su hijo", declara al estadounidense New York Times.
Marino también destacó el papel de los otros delfines: "Están cerca de ella. No está sola con su cría muerta. Toda la manada reconoce que algo está sucediendo aquí".
La propia organización lo interpretó en el mismo sentido: "Los delfines llevan consigo a sus crías fallecidas durante un periodo de luto que puede durar muchos días; en algún momento, ella deberá dejarla ir para alimentarse y poder sobrevivir".
Apoyo de la manada durante el duelo
Otros 14 delfines acompañaron a Fraggle durante su duelo, en lo que los investigadores interpretan como una señal de apoyo y cohesión grupal. Algunos no pertenecían al grupo habitual del estuario.
"Parece que algunos de sus amigos del océano se han unido a los locales para llorar su pérdida junto a ella, lo que demuestra el estrecho vínculo familiar que tienen", señala en la misma publicación Geographe Marine Research.