Un crítico brote de ébola afecta al este de la República Democrática del Congo (RDC) y se extiende por cinco provincias: Ituri —identificada como el epicentro de la emergencia—, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
Hasta el momento, la emergencia sanitaria ha dejado 1.354 muertos, según la última actualización del Ministerio de Comunicación y Medios del país africano.
Esta cifra está por detrás de la emergencia que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó unos 11.000 fallecidos y 28.000 contagios, y otro que afectó al este del país entre 2018 y 2020 y que causó 2.299 muertes y 3.481 casos.
La emergencia sanitaria afecta a cinco provincias del territorio congoleño: Ituri —identificada como el epicentro—, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
El reporte, con datos consolidados al 24 de julio, da cuenta de un acelerado avance del virus tras superar los 3.000 contagios confirmados en poco más de dos meses de emergencia.
Actualmente, la tasa de letalidad de la enfermedad se sitúa en un 44%. Un total de 755 pacientes permanecen hospitalizados bajo estrictas medidas de aislamiento, mientras que 556 personas han logrado recuperarse.
A pesar del refuerzo en las capacidades de detección, el Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC advirtió que la epidemia se mantiene en una "fase de transmisión continuada, con un nivel elevado de circulación del virus".