Estados Unidos lanzó una serie de "potentes ataques" contra Irán, informó el Comando Central del país norteamericano (CENTCOM), en respuesta a los incidentes registrados contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
"Las fuerzas del Comando Central de EE.UU. han comenzado a lanzar una serie de potentes ataques contra Irán para imponer costos elevados por dirigir y atacar tripulaciones de buques comerciales formadas por civiles inocentes en una vía marítima internacional", señaló el organismo en una publicación en X.
Según CENTCOM, la operación responde a los supuestos ataques iraníes contra tres embarcaciones comerciales que transitaban por el estratégico paso marítimo.
"La agresión demostrada por Irán fue injustificada, peligrosa y una clara violación del alto el fuego", agregó el organismo militar estadounidense.
U.S. Central Command forces have begun launching a series of powerful strikes against Iran to impose heavy costs for targeting and attacking commercial shipping crewed by innocent civilians in an international waterway. The U.S. strikes are in response to Iranian attacks on three…
— U.S. Central Command (@CENTCOM) July 7, 2026
Los incidentes ocurrieron en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo y gas. La organización UK Maritime Trade Operations (UKMTO) reportó daños en tres buques durante lunes y martes, aunque sin víctimas fatales.
Uno de los casos involucró al buque catarí Al-Rekayyat, cuya presunta agresión fue atribuida por Qatar a Irán. El gobierno catarí calificó el hecho como una amenaza contra la seguridad de la navegación internacional y el suministro energético global.
Imagen satelital de un grupo de embarcaciones en el estrecho de Ormuz - Reuters
Irán no ha asumido la responsabilidad por los ataques contra las embarcaciones. Sin embargo, su Ministerio de Relaciones Exteriores cuestionó la decisión de Estados Unidos de volver a aplicar sanciones sobre sus exportaciones de petróleo y advirtió que adoptará las medidas que considere necesarias para proteger sus intereses.
La ofensiva estadounidense representa una nueva escalada de tensión entre Washington y Teherán, en medio de un frágil alto el fuego alcanzado previamente entre ambos países.