Irán condenó este sábado el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela, al que calificó de violación flagrante del derecho internacional, y pidió una respuesta inmediata de la comunidad internacional para frenarlo.
“El ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela constituye una violación manifiesta de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas básicas del derecho internacional”, denunció en un comunicado el Ministerio de Exteriores iraní, país que recientemente también ha recibido las advertencias de Estados Unidos.
La cartera describió los ataques estadounidenses como “una agresión contra un Estado soberano”, que supone una grave amenaza para la paz y la seguridad regionales e internacionales. La Cancillería iraní alertó de que sus consecuencias afectan a todo el sistema internacional, al debilitar el orden basado en la Carta de la ONU.
Además, subrayó la responsabilidad legal y moral de todos los Estados y de los organismos internacionales, en particular del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, “para detener de inmediato la ofensiva estadounidense”.
El ministerio recordó también el derecho “inherente” de Venezuela a defender su soberanía nacional, su integridad territorial y su derecho a la autodeterminación.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ordenó este sábado atacar objetivos dentro de Venezuela, incluidos objetivos militares, en una escalada de su campaña de presión contra el régimen de Nicolás Maduro.
Venezuela denunció hoy una “gravísima agresión militar” estadounidense contra objetivos civiles y militares en los estados de Miranda, Aragua, La Guaira y la capital del país, Caracas, y ordenó “el despliegue del comando para la defensa integral de la nación”.
Las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos escalaron en agosto, después de que Washington desplegara buques de guerra en el mar Caribe, cerca de las costas venezolanas, con el supuesto objetivo de combatir el tráfico de drogas.
Desde entonces, Irán, uno de los principales aliados de Venezuela, ha denunciado reiteradamente la “actitud intimidatoria, intervencionista y peligrosa” de Washington hacia Caracas.