España acordó cooperar con el ejército estadounidense, declaró el miércoles la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, un día después de que el presidente Donald Trump amenazara con cortar las relaciones comerciales con Madrid por su postura contra los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, situación que el gobierno de Pedro Sánchez negó.
En rueda de prensa, Leavitt también afirmó que Trump cree que sus compatriotas apoyan el ataque militar estadounidense contra Irán y que está discutiendo con sus asesores qué papel podría tener Estados Unidos en el país de Medio Oriente después de la campaña militar.
"Creo que ayer escucharon alto y claro el mensaje del presidente. Según tengo entendido, en las últimas horas han acordado cooperar con el ejército estadounidense", dijo Leavitt en una rueda de prensa sobre España.
Trump planteó imponer un embargo comercial a Madrid por su negativa a permitir que aviones estadounidenses utilicen bases navales y aéreas operadas conjuntamente en el sur de España para la ofensiva contra Teherán. El país europeo ha denunciado los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Irán como imprudentes e ilegales.
España "no será vasallo de nadie", declaró el miércoles la vicepresidenta María Jesús Montero. En un discurso televisado anterior, el presidente Pedro Sánchez reiteró la postura antibélica española y advirtió de que el conflicto corría el riesgo de desencadenar una gran catástrofe mundial.
Conocida esta información, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, desmintió "tajantemente" a la Casa Blanca, asegurando que la postura del Ejecutivo "no ha cambiado ni una coma".
"Lo desmiento tajantemente", ha sostenido en declaraciones a la Cadena SER, recogidas por Europa Press. "La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio y los bombardeos en Irán, sobre el uso de nuestras bases, no ha cambiado ni una coma", ha asegurado.