En una medida para recuperar la seguridad en el sur de Perú, el Ejecutivo oficializó este miércoles el Estado de Emergencia por 60 días calendario en cuatro distritos estratégicos de Tacna.
La decisión busca restablecer el orden interno y enfrentar de manera directa a la criminalidad organizada, la migración irregular y el tráfico ilícito en la frontera con Chile. El decreto establece un despliegue operativo para frenar los ingresos por pasos no habilitados.
Entre las medidas destacan: un monitoreo 24/7 con uso de drones, cámaras térmicas y vehículos blindados ligeros, el bloqueo de rutas informales con vigilancia armada en puntos identificados por inteligencia y la devolución inmediata, ya que los ciudadanos extranjeros que intenten ingresar de forma ilegal serán expulsados.
De igual manera, las Fuerzas Armadas peruanas realizarán patrullajes motorizados permanentes y continuos por toda la línea fronteriza.
Más allá del control migratorio, también se han ordenado operativos masivos para el decomiso de armas y explosivos. Asimismo, se fiscalizará estrictamente la venta de chips telefónicos y equipos celulares informales, herramientas clave utilizadas por las mafias de extorsión y sicariato.