A nueve se elevó la cifra de víctimas fatales luego de que un adolescente de 14 años perpetrara un tiroteo masivo que se inició en su vivienda y continuó en la escuela secundaria Debsirin Nonthaburi, al norte de Bangkok, Tailandia.
El hecho se registró cuando el imputado percutó una pistola perteneciente a su abuelo en el domicilio que compartían, asesinando a sus dos tutores. Posteriormente, el joven se trasladó al establecimiento escolar —de aproximadamente 3.000 estudiantes— e inició los disparos.
Cinco docentes y una alumna de 12 años perdieron la vida a causa del ataque en el recinto educativo, mientras que más de 30 personas resultaron con heridas de diversa consideración. La última víctima mortal falleció en un centro asistencial debido a la gravedad de sus lesiones.
Tras ejecutar la agresión, el adolescente se disparó a sí mismo en el lugar, confirmándose su deceso en la escena. La Policía local inició las diligencias para determinar la dinámica de los hechos y la forma en que el menor accedió al armamento.
Respecto del entorno del agresor, su padre señaló que el joven no registraba antecedentes de conductas violentas y presentaba un desempeño escolar regular, aunque autoridades locales indicaron que enfrentaba un cuadro de estrés académico.
Ante la emergencia, el Ministerio de Educación de Tailandia confirmó la revisión e implementación de nuevos protocolos de seguridad para evitar el ingreso de elementos peligrosos a los colegios, además de anunciar apoyo financiero para las familias de los afectados.
En paralelo, organismos internacionales hicieron un llamado a fortalecer los programas de salud mental orientados a la infancia en la región, mientras el gobierno local coordinará mesas de trabajo con directivos escolares para evaluar medidas preventivas a nivel nacional.