El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó el cambio de nombre del "Lago Ontario" a "Lago América" mediante una orden ejecutiva fronteriza, tras lo cual planteó que ahora faltaría cambiar el nombre de algún océano.
"Tenemos un golfo, un lago y ahora todo lo que necesitamos es un océano, así que quizás tengamos que cambiarle el nombre al Atlántico o al Pacífico", dijo en la presentación de la medida.
En los inicios de su Gobierno, el Mandatario causó polémica al cambiar el nombre del Golfo de México por Golfo de América, lo que ahora se repite con el icónico lago fronterizo con Canadá.
La medida establece un plazo de 30 días para que la Secretaría del Interior y la Junta de Nombres Geográficos de Estados Unidos modifiquen toda la cartografía oficial. El dictamen afectará a mapas, contratos públicos y documentos federales vigentes.
El argumento central de Trump apunta a la supremacía en el financiamiento de la zona compartida con Canadá. Según la orden, Washington invirtió cerca de 4.000 millones de dólares en la protección del ecosistema fluvial durante la última década.
Asimismo, el documento destaca que la Guardia Costera norteamericana provee nueve de los once barcos rompehielos que operan en los Grandes Lagos. La administración estadounidense acusó paralelamente a las autoridades canadienses de destinar montos significativamente menores en iniciativas similares.
El cuerpo de agua limita directamente con el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario. La cuenca representa un enclave estratégico para el abastecimiento de agua dulce, el transporte comercial internacional y complejos de generación de energía nuclear.
La respuesta canadiense
A través de X (ex Twitter), el Primer Minsitro de Canadá, Mark Carney, rechazó la modificación unilateral de Donald Trump. "Los canadienses también sabemos que llamar a la realidad por su nombre significa llamarlo lago Ontario: antes, ahora y siempre", sostuvo.
"El nombre lago Ontario procede de la palabra wendat Ontari'io, que, apropiadamente, significa 'el lago es hermoso, el lago es grande'. El nombre tiene más de 400 años, anterior tanto a la Confederación de Canadá como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos", agregó Carney.
La decisión también provocó reacciones en Europa. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, Martin Giese, planteó que la decisión es solo estadounidense y que no implica que otros países deban adoptar el cambio. "En Estados Unidos el fútbol es llamado soccer y eso no significa que nosotros debamos llamarle así", argumentó.