Esta mañana aterrizó en Santiago el vuelo que transportaba a dos familias chilenas que evacuaban desde Ucrania.
Se trata de dos familias que llevan dos semanas intentando llegar a Chile, y tras pedir ayuda en Cancillería, lograron finalmente reunirse con sus familias.
Mario Cárdenas y su familia fueron los primeros en llegar: su esposa Irina, su hijo y él vivían en Kharkiv, a solo 20 kilómetros de la frontera con Rusia. Hace seis años no visitaban el país.
"Nosotros éramos de los más afectados de los compatriotas chilenos, porque estábamos en la línea roja, en la zona de fuego", explicó Cárdenas, quien agradeció la labor de Cancillería.
El segundo chileno en llegar fue Felipe Albornoz, quien llegó junto a su esposa e hija ucraniana. Albornoz residía en Kiev, y se encontraba escondido en un búnker desde el inicio del conflicto.
"Cuando tuvimos la oportunidad de evacuar de Kiev llegamos a la estación de trenes era un mar de gente, la gente se peleaba (...) Cuando evacué logré comunicarme con el cónsul chileno en Rumania, se portaron muy bien", señaló el chileno.