Argentina, de nuevo bajo la amenaza de un

Argentina, de nuevo bajo la amenaza de un "default"

Este lunes vence el plazo para que el país les pague a sus acreedores. Pero una decisión judicial puede dejar técnicamente a Argentina al borde de una cesación de pagos. BBC Mundo le explica por qué.

24Horas.cl TVN
30.06.2014

Después de 12 años de altibajos en su economía, los argentinos están más cerca de escuchar de nuevo una palabra temida: default (o cesación de pagos).

Este lunes se cumple el plazo para que Argentina pague a los tenedores de deuda estructurada, luego del colapso del país en 2001.

Más de una década después de aquella crisis, la mayor en la historia reciente del país, Argentina todavía está pagando las consecuencias.

Aunque el país viene pagando a sus acreedores desde entonces, una decisión judicial le impide seguir haciéndolo, por lo que, aún con la voluntad de pagar -y el dinero disponible-, el país podría verse imposibilitado a hacerlo.

Así, caería en un default de la deuda pública sui géneris: no sería un cese de pagos voluntario sino obligado por falta de alternativas para depositar su dinero.

BBC Mundo le ofrece las claves del llamado "default técnico" argentino, las opciones del gobierno para evitarlo y sus posibles implicaciones.

¿Cómo llegó Argentina a esta situación?

Mientras que Argentina logró reestructurar el 93% de la deuda de cerca de US$100.000 millones que había entrado en cesación de pagos en 2001, aún debe negociar con el 7% que se rehusó a entrar en los canjes de deuda de 2005 y 2010.

Se trata de un grupo de fondos de inversión extranjeros, denominados "fondos buitre" por el gobierno, que demandaron a Argentina ante la Justicia estadounidense y a los que el juez de Nueva York Thomas Griesa les dio la razón.

Son apenas un pequeño grupo, representan el 0,45% del total de acreedores, pero Argentina mantiene que si les paga el 100% del valor de sus bonos a estos demandantes, el resto de los holdouts exigirá lo mismo, algo que el país considera impagable.

Es decir, impide al país seguir pagándole al 93% de los bonistas que sí aceptaron reestructurar sus bonos si no le paga también a los demandantes, por lo que Argentina ya había advertido que un fallo adverso generaría una nueva cesación de pagos o default técnico.

Aunque el gobierno intentó depositar el pago previsto a los tenedores de deuda reestructurada, el juez ordenó frenar esa transferencia, lo que en la práctica deja Argentina en una cesación de pagos oficiosa.

Si no se consuma el pago este lunes, como está previsto, comenzará un periodo de gracia de 30 días en el que el gobierno tendrá que negociar con los holdouts antes de que el 30 de julio se declare oficialmente el default.

¿Es esta crisis parecida a la de 2001?

No. En primer lugar, las condiciones de partida son muy diferentes. Aunque Argentina ha vivido en los últimos años una desaceleración de su economía y se ha visto afectada por los altos índices de inflación, su economía es aún significativamente más robusta que hace 12 años y la deuda representa un porcentaje del Producto Interior Bruto mucho menor.

Pero es que además la naturaleza de este default sería muy distinta a la de aquella crisis.

"Este sería un default extraño, porque no se produce porque Argentina sea incapaz de pagar, como en 2001, sino por el fallo de la corte y las dificultades que introduce en el calendario de pagos de Argentina al resto de deudores. Pero es un default que se puede sortear", le explica a BBC Mundo el economista Alan Cibils.

"El default de 2001 fue en aquel momento una buena decisión y acabó ayudando a Argentina a salir de la crisis, con varios años de crecimiento", dice el profesor de la Universidad Nacional de General Sarmiento.

Entre 2005 y 2010 Argentina logró reducir en más de un 60% el valor de su deuda. Ahora, para pagarle a los holdouts el total de lo que reclaman tendría que destinar más de dos tercios de sus reservas, según las estimaciones oficiales.

Qué tanto contribuiría un default a "desandar" el camino recorrido por Argentina nos lleva a la siguiente pregunta.

¿Cuáles son los efectos que podría tener este default en la economía?

"En el corto plazo va a introducir incertidumbre e inestabilidad en la economía", explica Cibils.

"Pero la clave será qué pasará con los holdouts, a qué tipo de acuerdo llegarán y sus implicaciones en el mediano plazo", añade.

Hay que recordar que, de llegarse a ese acuerdo, Argentina se encontraría con un complejo calendario de pagos por delante.

Al depósito a los "fondos buitres" se le sumaría la compensación a la petrolera Repsol por la estatización de la compañía YPF de US$ 5.000 millones y el pago de la deuda pendiente al Club de París, que asciende a casi US$10.000 millones.

Por otro lado, según el gobierno, el aumento de la deuda podría conllevar un aumento del desempleo, una de las mayores preocupaciones de los argentinos en una economía en recesión.

Algunos analistas aseguran que además podría poner en riesgo inversiones extranjeras clave, como las del yacimiento de Vaca Muerta.

Algo que el ejecutivo de Fernández niega: "Los acuerdos desde el punto de vista de las inversiones extranjeras directas se respetan claramente en virtud de los compromisos preexistentes", según el jefe de gabinete, Jorge Capitanich.

Lo que parece estar claro es que acordar con los fondos buitres supondría una carga para los próximos gobiernos (al actual ejecutivo le queda poco más de un año en el poder), que serían probablemente quienes tendrían que desembolsar el dinero.

"Qué tan grande será la carga dependerá de cómo se desempeña la economía nacional en los próximos años, además de otros factores externos", dice Cibils.

¿Afecta esta situación al resto de países?

Sí. "Es uno de los aspectos clave de este fallo. Implica que cualquier país que esté contemplando un default debería ser muy cuidadoso con dónde decide reestructurar su deuda", explica Cibils.

"Y Nueva York parece un lugar que deberían evitar, lo que tendrá un impacto en los mercados financieros de Estados Unidos", añade.

Y es que, según el Fondo Monetario Internacional, al ofrecer a los holdouts un mecanismo para extraer la recuperación fuera de un canje de deuda voluntario, las decisiones incrementarían los riesgos de que los holdouts se multipliquen.

Por otro lado, "los acreedores, quienes de otra manera están inclinados a acordar una reestructuracion, podrían ser menos propensos a hacerlo" en futuras ocasiones y en otros países, según el FMI.

Es por eso que Argentina cuenta con el apoyo del FMI, pero también de numerosos gobiernos, del grupo del G77+China y de la Organización de Estados Americanos, que se reúne este lunes de urgencia para tratar el asunto.

¿Puede Argentina todavía sortear el default?

No parece que haya muchas opciones disponibles. La principal sería negociar un pago a los holdouts que resulte lo menos perjudicial para Argentina.

Otra sería ignorar el fallo de la corte de Estados Unidos y encontrar una nueva forma de pagar a los acreedores que sí se sumaron a las restructuraciones de la deuda argentina.

"Pero ello significaría que Argentina quedaría incumpliendo con el sistema legal estadounidense, lo que podría tener consecuencias en el futuro para el país", apunta Cibils.

Foto: archivo Reuters


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