El Fiscal Nacional, Ángel Valencia, reforzó la importancia del control de la frontera norte como uno de los principales desafíos en materia de seguridad para el país, aunque evitó evaluar los efectos de las medidas implementadas recientemente por el Gobierno, como la llamada “zanja” o el refuerzo de vigilancia en la zona.
Consultado por los resultados del trabajo fronterizo, Valencia señaló que aún es temprano para sacar conclusiones, “es muy prematuro, puede ser muy anecdótico, creo que es preferible esperar las mediciones más precisas”, señaló.
Pese a no emitir una evaluación directa, el Fiscal subrayó la relevancia estratégica del control fronterizo dentro de la política de seguridad, que incluso iban en línea con los objetivos que fueron planteados por Fiscalía en su cuenta pública este año.
“El Estado chileno tiene que hacer un gran esfuerzo por controlar la frontera norte”, sostuvo, añadiendo que “lo que se haga ahí es valiosísimo”.
Valencia valoró que exista una agenda en esa dirección, afirmando que “el Gobierno ha declarado que ese es su propósito. Ojalá que esos esfuerzos den fruto”.
Sin embargo, reconoció que la coordinación con la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, ha sido limitada hasta ahora, aunque aclaró que se trata de un período aún inicial. “Han transcurrido apenas dos meses. Realizamos trabajos distintos”, dijo, precisando que la coordinación depende de la contingencia y de las necesidades operativas del Ministerio Público.