El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos presentó a las empresas concesionarias de obras públicas el nuevo plan de infraestructura penintenciaria impulsado por el gobierno del presidente José Antonio Kast. La iniciativa busca hacer frente a la crisis del sistema penintenciario nacional mediante la creación de miles de nuevos cupos a lo largo del país.
Durante su participación en el programa Estado Nacional, el titular de la cartera, Fernando Rabat, reveló el crítico diagnóstico que atraviesa el sistema penitenciario actual.
"Hoy tenemos una sobrepoblación carcelaria de 150%", manifestó el secretario de Estado para graficar la urgencia de las medidas.

El plan integra iniciativas heredadas de la administración anterior de Gabriel Boric, sumando además nuevos proyectos para ampliar la capacidad de recepción de reclusos. Rabat explicó que la estrategia "incorpora el plan que tenía el gobierno del expresidente Boric al cual se le incorporan once plazas adicionales por la vía de proyectos y tenemos nueve mil plazas por la vía de iniciativas".
Fernando Rabat comenta los planes de construcción de nuevas cárceles
Respecto a la distribución geográfica de los recintos, la autoridad aclaró que se contempla realizar las obras fuera de las zonas urbanas, aunque reconoció excepciones. En el caso de Santiago I, el Ejecutivo permanece a la espera del pronunciamiento de la Corte de Apelaciones sobre una medida provisional que mantiene suspendidas las obras de ampliación.
"Este es un problema de bien público y hay que entenderlo de esa manera", sostuvo Rabat.
Frente a las alternativas de localización como la comuna de Rancagua o proyectos en zonas distantes como Copiapó y Calama, Rabat descartó que se trate de respuestas improvisadas.
"Es que no se trata de planes B, se trata de un proyecto de un plan integral que el presidente José Antonio Kast le ha ofrecido al país para poder superar todo aquello relacionado con el sobrepoblamiento que tenemos hoy día en las cárceles", sostuvo el ministro.

Junto con la búsqueda de terrenos para la instalación de módulos de alta y máxima seguridad, la cartera proyecta la pronta puesta en marcha del penal del Maule para este mes de agosto. Esta infraestructura cuenta con capacidad para 2.500 reclusos y albergará a reos de alta peligrosidad.
"Ahí vamos a tener un lugar con la máxima tecnología tanto en inhibidores, en cámaras de televisión y en resguardo alrededor de gran peligrosidad. Eso debiera ocurrir durante el mes de agosto", aseguró Rabat.
Paralelamente, la estrategia contempla trabajos de optimización en recintos existentes como Valparaíso y La Serena, sumado al fortalecimiento tecnológico con inhibidores de señal y sistemas de vigilancia que recientemente frenaron un intento de fuga en Colina. En el plano legislativo, el Gobierno busca avanzar en el Congreso en la sanción de los lanzamientos de objetos a las cárceles y, según cerró el titular de Justicia, "además buscamos sancionar el crimen organizado que se vale de menores de edad para cometer delitos".